Breves notas sobre el Acuerdo de Paz en Colombia

La firma del tratado de paz en Colombia entre el gobierno de Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias ha causado un gran revuelo internacional, y no es para menos ya que se podría llegar al fin de un conflicto armado que ha durado más de 50 años. En este caso, existen opiniones encontradas con respecto a la viabilidad o no de este acuerdo, pero será el pueblo colombiano a través de un plebiscito quien tendrá la última palabra al respecto. 

En las próximas breves líneas se procederá a señalar los puntos esenciales sobre los cuales se fundamentó este acuerdo de paz, señalando a su vez en que consiste el plebiscito y las consecuencias que generarían sus resultados. 

“Si quieres hacer la paz con tu enemigo tienes que trabajar con él. Entonces se convierte en tu compañero”.
Nelson Mandela

Luego de más de 50 años de un conflicto armado que ha dejado un saldo de aproximadamente 220.000 muertes, más de seis millones de personas que han sido víctimas de secuestros, desplazamientos y lesiones, entre otras violaciones a los DDHH. El Gobierno de Colombia liderado por el Presidente Juan Manuel Santos y el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (en adelante FARC) Rodrigo Londoño Echeverri (Alias “Timochenko”), proceden a firmar un acuerdo de paz para la culminación definitiva de este conflicto y así brindar la paz que se merecen todos los colombianos.

Los puntos fundamentales del acuerdo son los siguientes:

1. El cese al fuego y de hostilidad bilateral definitiva y la dejación de las armas.

La dejación de las armas por parte de las FARC significa el fin del conflicto armado, demostrando el real compromiso por este grupo armado en favor de la paz. La idea es que luego de la dejación de armas, las personas que forma parte de las FARC puedan iniciar la transición a la vida civil, social, económica y política del país.

Este procedimiento será llevado a cabo de la siguiente manera, las FARC ingresaran temporalmente a 22 veredas del país que serán llamadas “Zonas Generales Transitorias Veredales de Normalización” y a 6 campamentos, donde realizarán la entrega del armamento en un plazo máximo de 180 días. Naciones Unidas será la encargada de recibir estas armas, las cuales serán destruidas y con sus restos se crearan 3 monumentos significativos de este proceso, el primero será en Colombia (país del acuerdo), el segundo en New York (donde queda la sede la ONU) y el tercero en Cuba (como país neutral que sirvió para la firma de este acuerdo de paz).

2. Participación política: apertura democrática para construir la paz.

Las FARC una vez que dejen las armas, desean conformarse como grupo político (podrían surgir varios grupos o partidos políticos con diferentes posiciones doctrinarias) que busque alcanzar cargos de elección popular a través de los votos y no de las armas. En caso de que no consigan votos suficientes en las próximas elecciones al Congreso, se les garantizara según el acuerdo, un mínimo de cinco curules al senado y cinco a la cámara.  Este acuerdo permitirá que surjan nuevas fuerzas en el escenario político para enriquecer el debate y la deliberación alrededor de los grandes problemas nacionales, fortaleciendo el pluralismo político.

3. Reforma rural integral o política de desarrollo agrario integral.

La reforma rural busca contribuir a la transformación estructural del campo, eliminando la brecha existente entre la ciudad y el campo, creando condiciones de bienestar y buen vivir para la población rural. Esta reforma rural deberá integrar las regiones, contribuir a erradicar la desigualdad, la pobreza, y deberá promover la educación y el goce pleno de los derechos que todo ciudadano debe tener según lo establece la Constitución y leyes de Colombia.

Según las FARC este acuerdo es para que “Los territorios campesinos gozarán de autonomía política, administrativa, económica, social, ambiental y cultural, y en la administración de justicia a través de los mecanismos de la justicia comunitaria. La autonomía se comprende en términos de la capacidad de autogobierno, autogestión y autodeterminación (…) los territorios campesinos contarán con recursos de origen constitucional, con destinación específica para ellos (…) de una destinación específica creada de un porcentaje del impuesto al latifundio improductivo, ocioso o inadecuadamente explotado”. 

4. Solución al problema de las drogas ilícitas.

Con este acuerdo las FARC renunciara a sus vínculos con el narcotráfico que ha influido en el conflicto armado y la financiación de guerrillas y paramilitares desde hace tres décadas. Se acordó también a que los cultivos de las plantas que correspondan a usos ancestrales no se puedan erradicar. El Estado se compromete a recuperar los terrenos más afectados por este flagelo, construyendo escuelas, hospitales, carreteras, vías de comunicación, etc. No se criminalizara a los cultivadores sino se les dará la oportunidad de crear nuevas formas de comercio que sean lícitas. Todo esto en pro de que el campo supere la pobreza.

5. Justicia para las víctimas.

A través de este acuerdo se acordara el resarcimiento de las víctimas de este conflicto. Para ello se creara el “Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición” con el fin contribuir a la lucha contra la impunidad, combinando mecanismos judiciales para la investigación y sanción de las graves violaciones a los DDHH y al derecho internacional humanitario, con mecanismos extrajudiciales complementarios que contribuyan a obtener la verdad de lo ocurrido, la búsqueda de los desaparecidos y la reparación del daño causado a personas, a colectivos y a territorios enteros.

6. Mecanismos de implementación y verificación.

Según este acuerdo se creara una “Comisión de implementación, seguimiento y verificación del acuerdo final de paz y de resolución de diferencias”, el cual estará integrado por representantes del Gobierno colombiano y de las FARC con el fin de hacer seguimiento al cumplimiento de cada uno de los puntos esenciales del acuerdo. Se permitirá también el acompañamiento de la comunidad internacional en este importante proceso de paz.

Una vez que el gobierno de Colombia y las FARC firmen el acuerdo final de paz que incluye los 6 puntos antes mencionados, se procederá a realizar un plebiscito para que el pueblo colombiano pueda decidir si procede o no llevar a cabo este acuerdo.

El plebiscito es una consulta que los poderes públicos someten al voto popular directo con el fin de que se apruebe o rechace una determinada propuesta. En el caso de Colombia es utilizado como mecanismo de participación ciudadana establecido por el Congreso para la refrendación popular del acuerdo de paz firmado por el Gobierno y las FARC. En este caso fue el Presidente Juan Manuel Santos quien convoco la realización de este plebiscito con el fin de darle legitimidad, sostenibilidad y garantía de cumplimiento al acuerdo de paz.

Esta consulta encuentra su fundamento en lo establecido en los artículos 1 y 103 de la Constitución Política de la República de Colombia que establece que la democracia es participativa y que dentro de las formas de participación (el voto, el referendo, la consulta popular, el cabildo abierto, la iniciativa legislativa y la revocatoria del mandato) se encuentra el plebiscito, el cual deberá ser debidamente reglamentado, por ello el gobierno nacional presento un proyecto de ley estatutaria que fue aprobada por la Corte Constitucional bajo sentencia número C-379/16 de fecha 18/07/2016.

Siguiendo la página oficial del acuerdo de paz (http://www.acuerdodepaz.gov.co/), encontramos que lo que se va a someter a consulta es si los ciudadanos apoyan o no el acuerdo de paz para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera. La pregunta a utilizar será: ¿Apoya usted el Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera? Dependiendo de los resultados se podrán dar dos posibilidades, las cuales serían:

  • De ganar la opción “NO” el equipo negociador del Gobierno no volverá a sentarse a negociar con las FARC. Esto no significa que el Presidente de la República pierda las facultades para llevar a cabo conversaciones y acuerdos de paz con otros grupos armados (por ejemplo con el ELN el otro grupo guerrillero que hace vida en el país).
  • De ganar la opción “SÍ” nace de forma inmediata para el Presidente de la República la facultad de implementar el acuerdo de paz. En este caso, entrará en vigencia el Acto Legislativo 01 de 2016 que permitirá hacer los desarrollos normativos pertinentes para la implementación de este acuerdo y mientras ello sucede se iniciara el proceso de la dejación de armas por parte del grupo de las FARC.

Este plebiscito ser llevará a cabo el 2 de octubre del presente año, el cual para que pueda ser aprobado será necesario que al menos el 13 % del censo electoral vote en favor del “Sí”. Dando paso a que las FARC dejen de existir como organización armada ilegal y se convierta en un movimiento político, paso trascendental para la historia de Colombia.

Estamos frente a un momento histórico de gran importancia no solo para Colombia sino para el resto del mundo. De ganar el “SÍ” se podría hacer efectivo el acuerdo de paz que servirá de precedente para el futuro, de que si se puede hacer la paz. Además de dar un fuerte golpe al narcotráfico ya que las FARC cometían y contribuían a la comisión de este tipo de delito, entre otros.

Todo lo anterior dependerá del pueblo colombiano, el cual deberá poseer, además de un profundo conocimiento sobre las implicaciones de aprobar el acuerdo de paz, una gran madurez política para afrontar esta importante decisión y como nos comenta la comunicadora social Arenas Gaby (2016) “Si Colombia quiere evitar los errores que se han cometido en otros procesos de paz alrededor del mundo debe tener en consideración que no se trata sólo de un tema del gobierno de turno: se debe contar con la participación y la veeduría de la ciudadanía, así como de los demás factores políticos e institucionales que hacen vida en el país”. La mayoría de las personas que estamos al pendiente de este tratado apoyamos que se haga la paz, pero para que pueda ser posible se necesita de la colaboración y aceptación por el pueblo colombiano.

Por ultimo vale citar al gran Mahatma Gandhi cuando nos predica que “Un espíritu débil es incapaz de perdonar. El perdón es virtud de los fuertes”. Por ello, creemos que es el momento del perdón pero también de la justicia, ya que sin esta última no es posible el buen funcionamiento de una sociedad.

Firmado: William Correa.
Colaborador Permanente en Derecho & Perspectiva.


Fuentes:

– http://www.acuerdodepaz.gov.co/

– http://www.corteconstitucional.gov.co/

– Arenas Gaby (2016). “10 momentos del Proceso de Paz entre las FARC y el gobierno de Colombia”. (En línea), disponible en: http://prodavinci.com/2016/06/28/actualidad/10-momentos-del-proceso-de-paz-entre-las-farc-y-el-gobierno-de-colombia-por-gaby-arenas-de-meneses/

Imagen:

– Reuters.

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