Del menor como sujeto de Derecho penal: notas sobre la responsabilidad juvenil

La discusión doctrinal sobre la responsabilidad penal de los menores, se reabre con fuerza con ocasión de cada avance del legislador en el sistema penal juvenil vigente, implantado en España por la L.O. 5/2000, de 12 de enero, Reguladora de la Responsabilidad Penal de los Menores, centrando el debate bien sobre la imputabilidad o inimputabilidad del menor – en tanto sujeto del Derecho Penal -, bien sobre la responsabilidad que de lo anterior se deriva pueda ser adjetivada penalmente, o, a contrario sensu no nos encontremos sino ante otro tipo de responsabilidad diferente.

El concepto normativo que ha suscitado controversia no es sino el de responsabilidad que resulta reconocido en el artículo 19 del vigente Código Penal, que reza el siguiente tenor: “los menores de dieciocho años no serán responsables criminalmente con arreglo a este Código”. Para a continuación realizar una necesaria remisión de la “responsabilidad” en caso de comisión de un hecho delictivo a la “la ley que regule la responsabilidad penal del menor”, que no es sino la L.O. 5/2000, de 12 de enero, Reguladora de la Responsabilidad Penal de los Menores (en adelante “LORRPM“) que en el apartado primero de su artículo 1, no arroja excesiva luz al “exigir la responsabilidad de las personas mayores de catorce años y menores de dieciocho”, sin prestar especial atención a la adjetivación del que queda configurado como un concepto jurídico indeterminado, la responsabilidad.  

En este sentido, no se han visto disipadas las dudas que se sustentan sobre la naturaleza de la responsabilidad del menor, con la consiguiente consecuencia jurídica que de ello se desprende, que no es sino su inimputabilidad o imputabilidad, y el grado de la misma, en el segundo de los casos. Así, permanece presente el debate entre correccionalistas, y penalistas, sobre la capacidad del menor para ser responsable penalmente.

En concreto, quienes abogan por la primera de las corrientes, sostienen que la responsabilidad, no es sino la consecuencia de la imputabilidad. En tanto, únicamente del sujeto que con una capacidad plena que le permita expresar la voluntad libre se puede predicar la imputabilidad por sus acciones y omisiones. Supuesto del que debe ser excluido el menor de edad, no pudiendo apreciarse por tanto la responsabilidad, debiendo a la postre acudir al concepto de culpa. Obiter dictum tal presunción de inimputabilidad no conduciría sino a una inseguridad jurídica, que nada tiene que envidiar a la probatio diabólica.

Lo cierto es que, enlazando con la controversia aún presente, en la elaboración del Anteproyecto de Ley Orgánica de Justicia Juvenil, de 30 de enero de 1997, defendieron en el mismo sentido, que no puede la naturaleza de la responsabilidad de los menores, ser penal. Fue entonces cuando cobró fuerza un incipiente concepto jurídico indeterminado que quedó acuñado como responsabilidad juvenil.  Lo cual no ha impedido, que con las sucesivas modificaciones que tal norma ha sufrido, se haya producido una aproximación de tales responsabilidades – juvenil y penal -, hasta culminar defendiendo, una gran parte de la doctrina, el carácter penal de la LORRPM, un carácter penal que, al menos parece reflejar respecto de su nomen.

Cabe precisar que, de acuerdo con la mejor doctrina, el menor con una edad comprendida entre catorce y dieciocho años resulta plenamente imputable, si bien la responsabilidad penal que le es exigida expresa cierta especialidad. Tal responsabilidad, que no nace sino de la LORRPM, no puede situarse en el mismo plano que aquella que deriva del Código Penal para el mayor de edad.

Así, lo anterior no responde sino a la ambigüedad del legislador que, dejando sin especificar tal responsabilidad, atendiendo a la nomenclatura utilizada en la regulación del vigente Código Penal, y situando tal artículo 19 dentro del Capítulo II: De las causas que eximen de la responsabilidad criminal, tuvo de nuevo la oportunidad de adjetivarla con la redacción de la LORRPM. Con tal inclusión de la calificación penal, hubiera devenido estéril cualquier tipo de discusión.

A la postre, lo único cierto es que sólo el menor de catorce años puede ser realmente considerado como inimputable, careciendo de responsabilidad penal, lo cual no impide no se le exija otro tipo de responsabilidad – en tanto se le aplicará lo dispuesto en las normas sobre protección de menores previstas en el Código Civil y demás disposiciones vigentes –.

En este sentido, y dado que la reprochabilidad personal de la conducta antijurídica del sujeto, no responde sino a la propia capacidad del sujeto de actuar conforme a la norma, tal capacidad dependerá de la formación de la voluntad de los menores, lo cual no resulta nada fácil de determinar – sin acudir a criterios puramente biológicos -. En este contexto, no son pocas las voces que, ante acciones u omisiones de entre las tipificadas por el Código Penal cometidas por menores inimputables, reclaman rebajar la edad penal, potenciado por los casos de notoriedad pública –véase Italia, de los dieciséis años actuales a los catorce, o incluso en España, para los supuestos de especial gravedad, de catorce a doce años -.  Como vemos, el debate acerca de la formación de la voluntad de los menores parece aún lejos de concluir, cuando lo único cierto, es la necesidad de medidas tendentes a la educación social.

 

Firmado por Luis Ernesto Guerrero

Colaborador Permanente en Derecho & Perspectiva


Fuentes:

  • Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal
  • Ley Orgánica 4/1992, de 5 de junio, sobre reforma de la Ley reguladora de la Competencia y el Procedimiento de los Juzgados de Menores
  • Bueno arús, F. “El anteproyecto de ley orgánica reguladora de la justicia de menores elaborado por el Ministerio de Justicia”. Harlax: Ertzainaren lanbide aldizkaria. Nº. 29, 1999.
  • Mendizabal Oses, L. (1975) Introducción al derecho correccional de menores. Instituto de la Juventud del Instituto de Estudios Políticos. Madrid.
  • Jiménez Díaz, M.J. “Algunas reflexiones sobre la Responsabilidad Penal de los Menores”. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología. Nº 17-19 (2015).
  • Pantoja García, F. (2011) Unas notas sobre la imputabilidad de los menores y su tratamiento en la Ley de Responsabilidad Penal de los menores. Afduam. Madrid.

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