Diligencias para la determinación del delincuente: el reconocimiento fotográfico

En este artículo vamos a hacer una aproximación a una de las diligencias aptas para determinar la identidad de un delincuente: el reconocimiento fotográfico. Es una diligencia que sirve como punto de partida para cualquier investigación policial, pero que por sí sola no es apta para enervar la presunción de inocencia. A lo largo del artículo se estudiarán sus requisitos mínimos así como su validez probatoria.

El reconocimiento fotográfico se considera en muchas ocasiones un punto de partida adecuado para comenzar las investigaciones policiales, considerándose en muchas ocasiones como una diligencia imprescindible, cuando se desconoce la identidad del autor del hecho punible. Pero pese a considerarse una buena herramienta para comenzar una investigación policial, no se puede entender como una prueba apta para enervar la presunción de inocencia consagrada en el artículo 24 de la Constitución Española. Una vez que es identificada la persona como presunto autor del hecho punible, es necesario que se lleve a cabo un reconocimiento en rueda. En consecuencia, el reconocimiento fotográfico tiene un carácter provisional y accesorio, dado que es el punto de partida que sirve para desarrollar posteriormente todas las diligencias de investigación.

La existencia de este mecanismo permite el cumplimiento de lo previsto en el artículo 230 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (en adelante, LOPJ) que establece que “los Juzgados, Tribunales y Fiscalías están obligados a utilizar cualesquiera medios técnicos, electrónicos, informáticos y telemáticos, puestos a su disposición para el desarrollo de su actividad y ejercicio de sus funciones”, así como el artículo 11.1 de la LOPJ que estipula que “en todo tipo de procedimiento se respetarán las reglas de la buena fe. No surtirán efecto las pruebas obtenidas, directa o indirectamente, violentando derechos o libertades fundamentales”.

El reconocimiento fotográfico como tal carece de regulación legal, pero debe observar los siguientes requisitos para considerarla como correctamente realizada:

  • No debe enseñarse fotografías en solitario, de distintos tamaños o distintas de una misma persona. El reconocimiento fotográfico debe efectuarse con los álbumes policiales existentes al momento de la práctica.
  • Debe recogerse por escrito en un acta, con expresión de todas las personas que han intervenido en la diligencia y firmada por todos los presentes. En la mencionada acta deberá indicarse si la persona que la realiza ha reconocido entre las fotos mostradas al sujeto autor del presunto hecho punible.
  • Se ha debatido mucho si debe contar esta diligencia con la presencia de un letrado, pero el Tribunal Supremo ha manifestado en numerosas ocasiones que “no supone un reconocimiento en rueda que haya de ajustarse a las formalidades previstas en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, y por lo tanto no necesita de la presencia de letrado cuando el sujeto no se encuentra detenido. En caso de que el reconocimiento se realizase por una persona detenida, si es conveniente que la diligencia se practique con la presencia de su letrado”.
  • Debe asegurarse en todo momento la plena libertad e independencia de la persona que vaya a realizar el reconocimiento fotográfico evitándose cualquier tipo de influencia o presión por parte de la fuerza policial actuante. La importancia de este extremo radica en que es posible incorporar al juicio oral el resultado de la diligencia de reconocimiento fotográfico a partir de la declaración del testigo, mediando los principios de inmediación y contradicción. Esta posibilidad implica que debe haber existido una absoluta neutralidad por parte de la policía durante el reconocimiento fotográfico para no encontrarse viciada y tener plena validez.

Aunque no se encuentre expresamente regulado, “también cabe que se proceda a la identificación de una persona no solo a través del reconocimiento de sus rasgos físicos, sino también de su voz y de otras características personales”.

En cuanto a la validez probatoria de esta diligencia, el reconocimiento fotográfico carece de virtualidad probatoria pero que puede tener eficacia para enervar la presunción de inocencia del acusado, si el reconocimiento es ratificado en las sesiones del juicio oral.

            Si acudimos a la Jurisprudencia, la STS nº 503/2017, de 17 de julio, podremos comprobar que el Tribunal Supremo acoge en sus sentencias la misma postura en relación con la eficacia probatoria del reconocimiento fotográfico:

Se argumenta que “los reconocimientos efectuados en sede policial, o en sede judicial en fase sumarial, bien a través del examen de fotografías o bien mediante ruedas de reconocimiento, son en realidad medios de investigación que permiten, cuando es necesario, determinar la identidad de la persona a la que los testigos imputan la realización del hecho denunciado, y avanzar en el esclarecimiento de los hechos. Solamente alcanzan el nivel de prueba, como regla general, cuando el reconocimiento se ha realizado en sede judicial, con todas las garantías, entre ellas la presencia del Juez, y quien ha realizado el reconocimiento comparece en el juicio oral y ratifica lo antes manifestado o reconoce en el plenario al autor de los hechos, pudiendo ser sometido a interrogatorio cruzado de las partes sobre los hechos que dice haber presenciado y sobre el reconocimiento realizado. Por tanto, el derecho a la presunción de inocencia no se desvirtúa por el resultado del reconocimiento fotográfico, sino por el resultado del medio de prueba practicado en el acto del juicio, consistente en la ratificación del testigo sometido al interrogatorio cruzado de las partes”.imagen-1

Esta misma sentencia también establece que “la exhibición de varias fotografías de distintas personas a los testigos no constituye en realidad una diligencia de reconocimiento de identidad, sino una actuación previa de investigación, realizada generalmente por la Policía, con la finalidad de orientar adecuadamente las pesquisas encaminadas a la identificación del autor de los hechos. Los reconocimientos de identidad se efectúan en ruedas de reconocimiento con la presencia física del sospechoso, que debe estar asistido de letrado, o en el mismo acto del juicio oral. En realidad, la prueba se constituye con la declaración del testigo en el acto del juicio, en la que, sometido al interrogatorio cruzado de las partes, afirma reconocer al acusado como el autor de los hechos o ratifica el reconocimiento realizado en la fase de instrucción”.

En consecuencia, para garantizar la efectiva neutralidad durante la diligencia, es necesario que concurran los siguientes requisitos:

  • La diligencia debe llevarse a cabo en las dependencias policiales y bajo la responsabilidad de los mismos.
  • Se debe realizar con el máximo número posible de clichés fotográficos. Dichos clichés deben guardar una armonía en cuanto a la fisonomía, misma raza, sexo, edad aproximada, etc.
  • En caso de que el reconocimiento fotográfico deba realizarse por más de una persona, es necesario que se garantice la incomunicación entre esas personas, para evitar que se pongan en connivencia y exista cualquier tipo de comunicación entre los mismos durante la práctica de la diligencia. Del mismo modo, otro método para asegurar la efectiva validez de la diligencia, sería alterar el orden de exhibición de los clichés fotográficos, en aras de asegurar el correcto reconocimiento del sujeto presunto autor del hecho punible.
  • Es necesario evitar la intervención de los agentes policiales que intenten con sugerencias o sutiles comentarios, intentar influir en la identificación del sujeto por parte de la persona que está realizando el reconocimiento.
  • La práctica de la diligencia deberá recogerse por escrito en un acta donde deberá constar el número de página del álbum del cual se ha reconocido al sujeto, la firma del declarante y todos los intervinientes en la diligencia así como cualquier información de interés que se hayan podido expresar durante la práctica del reconocimiento.

Si acudimos a la jurisprudencia, recientemente el Tribunal Supremo, Sala Penal, en su sentencia nº 428/2013 de 29 de mayo establece en relación con la necesariedad del reconocimiento fotográfico lo siguiente:

No se trata, por tanto, de una diligencia que deba llevarse a efecto de manera obligatoria en todos los casos. No será necesaria, por ejemplo, en los casos en que el mismo denunciado reconoce su participación en los hechos de manera directa y desde los primeros momentos en que tiene lugar el inicio de las diligencias de investigación, o cuando una persona víctima del hecho delictivo o testigo presencial del mismo, identifica in situ al autor o autores en el mismo lugar del delito o espontáneamente en la calle, aunque en el momento de realizarse la infracción no se conocieran sus datos personales”.

Como conclusión, podemos acudir a esta misma sentencia, que recoge la naturaleza de esta diligencia tal y como se ha expresado en este artículo:

La diligencia de reconocimiento es una de las esenciales que normalmente deben practicarse en la fase de instrucción y, en su caso, deberá llevarse a efecto con las garantías previstas en la Ley de Enjuiciamiento Criminal (arts. 368 y siguientes), en la medida en que razonablemente puedan ser observadas, pues no siempre es posible hallar a otras personas de circunstancias exteriores semejantes; pero, en cualquier caso, tiene carácter de subsidiaria, pues únicamente deberá practicarse cuando el Juez de Instrucción tenga dudas sobre la identificación del reo o por el mismo motivo lo pida alguna de las partes (v. ss. de 18 de noviembre de 1983 y de 21 de septiembre de 1988, entre otras); con independencia de que, según ha declarado la jurisprudencia, cabe atribuir el mismo valor probatorio a otras formas de identificación del acusado, a efectos de enervar la presunción de inocencia (v. ss. de 28 de mayo de 1987 y 21 de septiembre de 1988)”.

Firmado: Rocío Santiago Resola

Colaboradora Permanente en Derecho & Perspectiva


Fuentes:

  • Ley Orgánica del Poder Judicial
  • BANACLOCHE PALAO, Julio y ZARZALEJOS NIETO, Jesús, Aspectos fundamentales de derecho procesal penal, Ed. La Ley, 2ª Edición, Noviembre 2011, pág. 152
  • Guías Jurídicas Wolters Kluwers: el reconocimiento fotográfico
  • STS, Sala Segunda, nº 503/2008, de 17 de julio
  • STS, Sala Segunda, nº 428/2013, de 29 de mayo

Imagen:

  • Proyecto inocentes

Rocío Santiago Resola

Colaboradora Permanente en Derecho & Perspectiva

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