El control económico de la liga y sus consecuencias sobre los clubes

Tal y como se veía ejemplificado en el caso del Real Club Celta de Vigo en anteriores artículos, una de las medidas más utilizadas recientemente para resolver los problemas económicos de los clubes de fútbol en nuestro país era la entrada en concurso de acreedores. Sin embargo, últimamente se ha preferido “adelantar” la solución en el tiempo y, por tanto, establecer un control de los clubes antes de que empiece la siguiente temporada, con el fin de evitar consecuencias como la insolvencia económica. Es lo que se conoce como “control a priori”.

Este “control a priori” podría resumirse diciendo que los datos de la temporada anterior (T-1) se proyectan a la temporada que comenzará 2 meses después (T), puesto que el control se realiza en junio, bajo los principios de prudencia y razonabilidad, con el fin de calcular de la manera más real posible de cuánto dinero dispondrá cada equipo para gastar en fichajes en la temporada que va a comenzar. Podría equipararse, de alguna forma, con el tope salarial impuesto en la liga norteamericana de baloncesto (NBA).

Las premisas principales son:

  • Los Ingresos de T serán, como mucho, iguales que los de T-1. Es decir, la hipótesis será que los Ingresos de T serán el máximo de la temporada anterior.
  • Por su parte, los Gastos de T, serán, como mínimo, iguales a los de T-1. Esto significa que partiremos de la base de que vamos a gastar lo mismo que el año pasado (salvo excepciones que ahora se analizarán). A esta cifra habrá que descontarle el coste de plantilla deportiva, puesto que el Límite de Coste de Plantilla (en adelante, “LCP) será precisamente el concepto que pretendemos obtener. Esto será el resultado de deducirle los “gastos potenciales” a los “ingresos potenciales” e implicará el dinero que dicho club podrá destinar a sueldos y traspasos (es decir, a sus gastos de personal deportivo de la siguiente temporada).

A su vez, en general, en virtud de las Normas de Elaboración de Presupuestos de Clubes y SADs (en lo que sigue, “NEPCS) cada club podrá destinar de dicho límite, un máximo del noventa por ciento (90%) a su 1º equipo (inscribible en La Liga). Es decir, deberá conservar, al menos, un diez por ciento (10%) de dicha cifra para gastarse en su filial y en las categorías inferiores. Pero como no hay norma que no se confirme sin excepción, en el caso de La Liga hay un club que únicamente tiene un límite por contar actualmente con su filial en la Segunda División Española: el Sevilla Fútbol Club.

Por último existe una 3ª cifra a calcular que es el LCP inscribible que se puede destinar a nuevas contrataciones (puesto que hay que tener en cuenta los contratos que ya tienes firmados y que seguirán vigentes la siguiente temporada). Esto es, simplemente se le habrá de deducir la cantidad de dinero total que ya tenemos pactada con jugadores que pertenecen a la plantilla en ese momento y que continuarán la temporada siguiente a la cifra resultante de aplicarle el noventa por ciento (90%) al LCP.

Dicho todo esto existen una serie de especialidades, entre las que destaca el poder deducirte un 8% en los gastos de personal no deportivo (es decir, proyectar tan solo un noventa y dos por ciento (92%) de la cantidad correspondiente a la temporada anterior), el considerar que los ingresos por publicidad y taquilla solo se mantienen constantes en caso de continuar en la misma categoría (por el contrario, aumentarían en caso de ascender o disminuirían en caso de descender de categoría) y el aplicar la media de las tres (3) últimas temporadas para calcular el beneficio por traspasos, y de esa forma evitar desajustes irreales ocasionados por una mala o buena operación puntual en un año.

Pero como más claro se ve todo esto es con un ejemplo. Supongamos que una sociedad anónima deportiva (en adelante “SAD“) tiene las siguientes partidas de Ingresos y de Gastos en T-1:

INGRESOS

– Competiciones: cuatrocientos cincuenta mil Euros (450.000€).

– Subvenciones: cien mil Euros (100.000€).

– Publicidad: trescientos mil Euros (300.000€).

– Taquilla: ciento cincuenta mil Euros (150.000€).

– Beneficio por traspasos: T-3 (-200.000€); T-2 (500.000€); T-1 (1.700.000€)

GASTOS

– Plantilla no deportiva: cien mil Euros (100.000€).

– Seguridad Social del personal no deportivo: treinta mil Euros (30.000€).

– Intereses: diez mil Euros (10.000€).

– Servicios exteriores: ciento cincuenta mil Euros (150.000€).

– Amortización Acumulada de las Construcciones: cincuenta mil Euros (50.000€).

– Amortización Acumulada de las Instalaciones: cuarenta mil Euros (40.000€).

En cuanto a los ingresos, intuiríamos que continuarían constantes todos ellos por mantenerse en la misma categoría, salvo los relativos al beneficio por traspasos, que como decía, habría que calcular la media de las tres (3) últimas temporadas, que en este caso sería de seiscientos sesenta y seis mil seiscientos sesenta y seis Euros (666.666€). De este modo, la partida de ingresos de la temporada T sumaría un total de un millón seiscientos sesenta y seis mil seiscientos sesenta y seis Euros con sesenta y siete céntimos de Euro (1.666.666,67€).

Por su parte, los gastos serían constantes también salvo los relativos a plantilla no deportiva y a la Seguridad Social de personal no deportivo, a los cuales se les podría aplicar la reducción del ocho por ciento (8%) que también se mencionaba antes, dejando como gasto total para esa temporada una cifra de trescientos sesenta y nueve mil seiscientos Euros (369.600€).

El resultado de restarle esta última cantidad a los ingresos previamente obtenidos nos daría nuestro LCP para esa temporada, que en este caso sería de un millón doscientos noventa y siete mil sesenta y seis Euros con sesenta y siete céntimos de Euro (1.297.066,67€). Ya tendríamos cuánto dinero se puede gastar el club en cuestión en total en personal deportivo. Ahora quedaría por saberse cuánto de esa cantidad ha de destinarse a plantilla inscribible en La Liga (es decir, primer equipo) y de esa última cifra, cuánto a nuevas contrataciones.

Pues bien, si le aplicamos la regla general del noventa por ciento (90%), del un millón doscientos noventa y siete mil sesenta y seis Euros con sesenta y siete céntimos de Euro (1.297.066,67€) este club tan solo podría gastarse un millón ciento sesenta y siete mil trescientos sesenta Euros (1.167.360€) en su primer equipo. A su vez, suponiendo que el total de las fichas ya comprometidas con jugadores en plantilla asciende a ciento veinte mil Euros (120.000€) (algo que se puede consultar en el Anexo VI, en el que aparece la lista de jugadores de cada club con su correspondiente coste) uno concluiría que este club dispone de un millón cuarenta y siete mil trescientos sesenta Euros (1.047.360€) para fichar en la temporada T.

Es conveniente saber también que existen unas ventanas de incremento del límite, para supuestos en los que, por ejemplo, en el mes de julio, se firma un nuevo sponsor o se realiza una venta por la que el club ingresa una cantidad considerable de dinero, teniendo de esa forma mayor liquidez para fichar. En esos casos se produciría una ampliación del LCP.

Esta es la situación actual del fútbol español. Se dice incluso que el control de La Liga a los clubes españoles es tan estricto a día de hoy que si cumples con sus parámetros, es muy poco probable que tengas problemas con la UEFA. El “control a priori” de la UEFA sería lo que se conoce como proceso de “licencia UEFA”, que va de diciembre a mayo y que implica la solicitud del permiso para disputar competición europea en la siguiente temporada. Pero el control más exhaustivo que realiza este organismo es el conocido mundialmente como “Fair Play Financiero” (control a posteriori) y que consiste, por el contrario, en comprobar una vez finalizada la temporada que el club no tiene deudas pendientes ni con otros clubes ni con las  autoridades tributarias.

En definitiva, lo que se está tratando de hacer en el mundo del fútbol es eliminar, de alguna manera, la opacidad existente en los últimos años, y que mejor que a través del principio de transparencia. Por este motivo, en la Asamblea General de Clubes se informa de los límites que tienen todos los clubes a la hora de fichar toda vez que se haya realizado minuciosamente el proceso analizado en este artículo.

Álvaro Martínez San Segundo

Colaborador Permanente en Derecho & Perspectiva


Fuentes:

  • Elaboración propia.

Álvaro Martínez San Segundo

Colaborador Permanente en Derecho & Perspectiva

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