Entendiendo la moción de censura

La actualidad política manda y en estos días en que la figura de la moción de censura está en boca de todos y ocupa los titulares de buena parte de los medios de comunicación, resulta oportuno acercarse a la misma para conocerla con fundamento. En primer lugar, es pertinente localizar esta figura de control al Gobierno en nuestro ordenamiento jurídico. Concretamente, la moción de censura se encuentra en el artículo 133 de la Constitución Española (en adelante “CE“), dentro del Título V, encargado de regular las relaciones entre el Gobierno y las Cortes Generales. También se encuentra recogida en los artículos 175 a 179 del Reglamento del Congreso de los Diputados.

congress-525676_1920

¿Quién puede proponer una moción de censura?

Para que una moción de censura pueda ser propuesta debe contar con el respaldo de al menos una décima parte (35) de los diputados/as que forman parte del Congreso. El hecho de que sean los diputados de la Cámara Baja y no los Senadores es un ejemplo de tantos del bicameralismo imperfecto de nuestro sistema político, aunque esa ya es otra cuestión. Por otra parte, sabemos que nuestra moción de censura es “constructiva” ¿Qué significa esto? Pues básicamente que la moción debe incluir un/a candidato/a y en caso de salir adelante, para lo cual se exige el acuerdo por mayoría absoluta del Congreso (176), se activaría lo dispuesto por el 114.2 CE:

“Si el Congreso adopta una moción de censura, el Gobierno presentará su dimisión al Rey y el candidato incluido en aquélla se entenderá investido de la confianza de la Cámara a los efectos previstos en el artículo 99. El Rey le nombrará Presidente del Gobierno”

Una de las posibilidades más interesantes es que el candidato no tiene que ser necesariamente un integrante del Parlamento, permitiéndose la posibilidad de proponer a una persona que no tenga el acta de diputado. De hecho, como veremos más adelante, esto ya fue así en una de las mociones de censura que se han presentado en nuestra reciente historia democrática.

Plazos

Desde su interposición, se debe dejar transcurrir al menos cinco (5) días para que pueda ser votada. Además, durante los dos (2) primeros días cabe la posibilidad de que otros parlamentarios presentan mociones alternativas. Esta posibilidad no es baladí puesto que tal y como advierte el 113.4, en caso de fracasar la moción de censura, esto es, de no alcanzar un acuerdo que conforme una mayoría absoluta, no se podrá presentar otra durante el mismo período de sesiones. Este período viene regulado unos cuantos artículos más atrás, en el art. 73 CE específicamente, y nos informa de que las Cámaras se reunirán en dos períodos ordinarios: de septiembre a diciembre en primer lugar y de febrero a junio en segundo. Si se diera el caso de presentación entre sesiones, se imputará al siguiente período. En la situación en la que nos encontramos esto significa que si la moción de censura interpuesta por el Grupo Parlamentario de Unidos Podemos no fructifica, no sería hasta después del verano que podría ser interpuesta una segunda.

Antecedentes

La primera moción de censura se produjo en 1980 contra Adolfo Suárez, quien presidía el gobierno por entonces. Fue objeto de debate durante dos (2) días, precisamente coincidente en las fechas que nos encontramos (28-30 mayo) y resultó ser más efectista que efectiva. No salió adelante en el momento, pero la mayoría de analistas coinciden en que fue una de las claves de la victoria socialista en los siguientes comicios por la imagen de presidenciable que proyectó Felipe González.

Siete (7) años más tarde que encontraríamos el segundo ejemplo de moción de censura a nivel nacional. Si en la primera fue González quien la lideró, en este caso fue contra quien se interpuso. Hernández Mancha, antiguo presidente de Alianza Popular, buscó conseguir el mismo efecto de promoción de imagen al que hemos hecho alusión. Sin ser siquiera diputado, buscó dar un vuelco al gobierno socialista e impulsar su propia figura política.  Sin embargo, no se consiguió ni lo uno ni lo otro.

Tal y como hemos podido observar, la moción de censura es uno de los instrumentos jurídico políticos más extremos a la hora de controlar a un gobierno, por cuanto puede llegar a significar la caída del mismo y la creación de uno nuevo. El origen de la misma es fruto de la forma política de nuestro país, la Monarquía Parlamentaria, pues una de sus notas características radica en el control y la fiscalización de la acción de gobierno por parte del Parlamento. La moción de censura, entre otras acciones e instrumentos, no es más que la cristalización de eso mismo y, por ende, se antoja un uso responsable, crítico y fundamentado de ella.

Santiago Campos Ruiz

Colaborador en Derecho & Perspectiva


Fuentes:

Constitución Española, 1978.

Reglamento del Congreso de los Diputados de 10 de febrero de 1982.

Foto: https://pixabay.com/es/congreso-diputados-madrid-espa%C3%B1a-525676/

Santiago Campos Ruiz

Colaborador en Derecho & Perspectiva

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

* Copy This Password *

* Type Or Paste Password Here *