La Geopolítica de los Paraísos Fiscales y los Estados Complacientes

¿Por qué ese minúsculo trozo aislado del mundo es una ebullición de dinero, empresas y todo aquello que se dice pero no se conoce aunque se tenga? ¿Qué hace una isla plagada de Diabetes y seca hasta sus entrañas como primer paraíso fiscal del mundo? Y qué más… ¿es lo mismo un paraíso fiscal que un territorio complaciente? Intentar resolver esto es otro conflicto más pero nada es poco cuando se busca el Paraíso.

Cualquier ciudadano de a pie habrá escuchado en estos últimos meses, puesto que ya parece que se ha dejado de lado si bien la cuestión sigue viva; el nombre de Panamá, Gibraltar, Islas Caimán, Andorra, Liechtenstein, Luxemburgo… Y es que, y no por casualidad, estos nombres pertenecen a Estados denominados en el lenguaje común se suelen conocer, “Paraísos Fiscales” o “Terrenos Complacientes” (si bien  hay diferencias entre ambos conceptos, dependiendo de la doctrina). Estos minúsculos puntos insignificantes en cualquier mapa, se convierten en hogares ansiosos de domicilios de empresas offshore (el término offshore se refiere en el mundo financiero a empresas o inversiones realizadas fuera del país de residencia), instituciones financieras o bancarias. Pero, ¿por qué esos micro-estados, esos pequeños trozos de terreno, esos pedazos de tierra o islas vagando en grandes océanos son puntos estratégicos? ¿Será el mundo un tablero de Risk o simplemente (si bien no es tan simple) se reduce a la “geopolítica”? 

1. La Geopolítica como factor determinante.

No en vano se acuñó en la obra “Staten som livsform”, por un tal Rudolf Kjellen en Göteburg, Suecia, el término geopolítica: “estudio del estado considerado como un organismo geográfico, como un fenómeno espacial, es decir, como un territorio, un espacio y más exactamente, un país.” Pero el papel de Kjellen es no sólo de fundador de una de las ciencias más relevantes y que más determinaron la primera mitad del siglo XX sino que también, aunque no fuese el primero en denostar que la geopolítica no era peccata minuta en nuestras relaciones político-estratégicas, el espacio y la forma geográfica del Estado eran influyentes en sus relaciones ad extra. (STEUCKERS, 2014). Pues a esto quiero llegar y pretendo concluir en el siguiente texto: la posición geopolítica es un factor determinante a la hora de establecerse un Paraíso Fiscal.

La geografía es objeto de análisis de la geopolítica, por lo tanto, lo que se debe considerar es que los estados complacientes o paraísos fiscales son todos países pequeños que carecen en general de recursos tanto industriales como naturales (Información de Paraísos Fiscales, 2015) y por lo tanto, manteniendo la flexibilidad de sus sistemas tributarios atrayendo divisas, fortalecen así su economía. De esta manera, nos basta con coger la lista de paraísos fiscales (añadiendo inclusive la lista que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico u OCDE, creó de “otros centros financieros”) que son Nauru y Niue más aquellos estados que se “comprometen a mejorar la transparencia e intercambio de información”, que son Andorra, Malta, Malvinas, Chipre, Liberia, Mónaco entre otros; para descubrir que son todos estados de muy pequeño tamaño. El más grande es probablemente Malta, con 316 kilómetros cuadrados de territorio y de 427.400 habitantes (2014) en todo el archipiélago. (World Bank Data, 2016).

Como adelanté en el Introito de este asunto, no hay un acuerdo entre paraíso fiscal y terreno/estado complaciente. La OCDE sólo establece que hay dos paraísos fiscales en la actualidad: Nauru y Niue, así lo estableció en el 2011 y no ha variado en absoluto. El resto de estados son lo que se conoce como “territorios complacientes”.  

¿Y qué decir de la economía y política de estos “Tax Haven” y “Estados Complacientes”? En general al ser estados tan pequeños suelen tener un estable sistema político que además permite un flexible sistema fiscal para atraer capital extranjero. Por los recursos propios, suelen tener economías más o menos endebles o bastante pobres en recursos económico-industriales (exceptuando Luxemburgo, Mónaco, Liechtenstein o Suiza). No obstante, por mucho que Mónaco o Luxemburgo sean estados ricos, lo son no per se sino por la atracción de capital extranjero que han tenido y que los ha enriquecido. Esta constitución de sí mismos como paraísos fiscales, estados flexibles o territorios complacientes (cualquiera que sea la denominación que se quiera dar porque es tan amplia que confunde), es lo que ha enriquecido sus economías estatales y por las que gozan ahora mismo de una estabilidad económica.

2. El mayor paraíso fiscal del mundo: Nauru.

Nauru es un estado de la Micronesia, Oceanía, es decir, perdido en el Océano Pacífico, que es además el tercer estado más pequeño del mundo sin contar siquiera con capital, con 21 kilómetros de superficie, “medioambientalmente casi aniquilada y poblada por obesos.” (ECOTICIAS, 2015)

image-8Esta pequeña Isla es además paupérrima, víctima del cambio climático y totalmente desfalcada por las explotaciones mineras. De tener el P.I.B per cápita más alto del planeta entre 1960 y 1970, ha pasado a ser un estado microscópico desapercibido para todos menos para la OCDE. ¿Y qué hacer tras acabar con toda mi economía y tener que vender todo, dependiendo de ayudas como la de Taiwan que ha comprado su voto en la ONU? Pues me convierto en paraíso fiscal, cosa que comenzó en 1990 y ha empezado a relajarse desde el 2005. Encaja en nuestro patrón: falta de recursos propios y tamaño geográfico minúsculo. Nauru, que maneja el dólar australiano,  apenas tiene impuestos ni tiene acuerdos de doble imposición, garantiza la confidencialidad y permite el traslado de empresas offshore sin tener que disolverla
s; y es que además “(…) Las empresas y fideicomisos de Nauru pueden ser usados para gestionar carteras de valores, tener activos en otros países y evitar impuestos de sucesiones o impuestos sobre el patrimonio. Una particularidad de Nauru respecto a otros paraísos fiscales es que permite el traslado de empresas offshore dentro y fuera de la jurisdicción sin necesidad de disolución. Una sociedad offshore puede cambiar su domicilio social a Nauru notificando simplemente al Registro de Empresas.” (Paraisos Fiscales). Increíble, el entramado es increíble. Ese pedazo de tierra perdido en la Micronesia es ahora mismo el paradiso de los negocios no tan coloridos.


3. Los ejemplos de Gibraltar y Panamá.

¿Y Gibraltar? Qué pasa con ese pedazo gigante rocoso habitado por irritantes monos que tantos problemas nos causa. Pues es que
Gibraltar es también un territorio complaciente, territorio de ultramar de Reino Unido fuera de la Unión Aduanera de la UE, fuera de la PAC, fuera de la unión de IVA y fuera de los afueras pero con las ventajas de estar dentro. Supone que las instituciones financieras que tengan base en Gibraltar pueden, más bien, podían prestar, sin necesidad de autorización, servicios en toda la UE, además de que establecer una Private Limited Company operando fuera de Gibraltar, hace que esta empresa esté exenta de impuestos. (Paraisos Fiscales)  No obstante, ahora con la nueva situación dada tras el referéndum del famoso Brexit, la situación de Gibraltar cambiará notablemente. Y es que, unido a otros territorios, Gibraltar es partidario de mantenerse en la Unión Europea, y quién sabe cómo se planteará el futuro entonces. Probablemente si se mantiene en la misma Unión europea podría tener una situación especial, pero si quedase anexionado a España debería cambiar su regulación. Pero de por sí y por seguro, o al menos en mi opinión personal, dejará de ser territorio complaciente. (KATHEKON, 2016) Aun así, hay opiniones como la de Albert Isola, ministro gibraltareño (¡menudo nombre ibérico para ser de Reino Unido!), que confirma que Gibraltar “se reinventará como punto de entrada para firmas de la UE que quieran acceder al mercado británico a través del atractivo régimen fiscal y regulatorio del peñón.” (BERWICK, 2016). ¿Será Gibraltar el territorio complaciente de la UE? Doctrina King Cole, quizás, quizás, quizás.

Crucemos el Atlántico y vayamos a Panamá, que aunque ya no se le puede considerar paraíso fiscal, hay estados de la UE que todavía siguen manteniendo ese apelativo. Sigue manteniendo sus tratados para evitar la doble imposición, baja tributación y además envuelto en un optimismo político-económico. El cambio que ha mostrado en su economía son los acuerdos de intercambio de información entre algunos Estados, además de su aptitud activa con la OCDE. Se considera Panamá como territorio complaciente por esa economía de un corte (orgullosamente) liberal, y no tan rígida como algunos estados tienen por costumbre.

4. Conclusiones.

Realmente ¿hasta qué punto es un estado territorio fiscal por tener bajos impuestos o flexibilidades? Es decir, quizás haya que plantearse que iniciar una mera empresa en un estado no considerado paraíso fiscal puede ser una agonía constante para el que lo quiera realizar. Generalmente, las evasiones fiscales se hacen parciales y si una empresa (por decir) pagó 3.000.000 de euros de impuestos y evadió 500.000€, el balance es aun así muy favorable a las arcas públicas. Los grandes desfalcos y los arruinamientos vienen en general del despilfarro económico de las Haciendas, y sinceramente, y que suene cruel pero no importa, no considero un paraíso fiscal como paraíso, tener que recurrir a fundar una empresa en una isla perdida en el Pacífico es una medida desesperada, pero necesaria. 

No obstante y siguiendo el título del artículo que a la postre es de lo que tengo que argumentar, lo que quiero concluir es que el paraíso fiscal no se constituye así por así, se busca minuciosamente su posición, su geografía, su política y su necesidad de atraer capital extranjero. Y en esos brevísimos kilómetros de extensión se concentran millares y millones de empresas o de patrimonios de no residentes de vacaciones en el Paraíso. ¿O quizás huyendo del infierno? Dejo abierta la cuestión.

Firmado: Natalia Cosío del Río.
Colaboradora en Derecho & Perspectiva.


Fuentes: 

– BERWICK, A. (24 de Septiembre de 2016). Reuters España. Obtenido de http://es.reuters.com/article/topNews/idESKCN11U0D5

– ECOTICIAS. (1 de Octubre de 2015). Obtenido de http://www.ecoticias.com/sostenibilidad/107446/Nauru-pais-obesos-recursos

– Información de Paraísos Fiscales. (4 de Agosto de 2015). ¿Qué es un paraíso fiscal? Obtenido de www.paraísos-fiscales-info/blog/83_paraiso-fiscal

– KATHEKON. (28 de June de 2016). KATHEKON. Obtenido de http://katehon.com/es/news/londres-ve-mas-complicado-proteger-intereses-de-gibraltar-que-busca-como-permanecer-en-la-ue

– Paraisos Fiscales. (s.f.). Paraisos Fiscales. Obtenido de www.paraisosfiscales.net/nauru

– STEUCKERS, R. (9 de Mayo de 2014). El Blog de Robert Steuckers. Obtenido de http://robertsteuckers.blogspot.com.es/2014/05/rudolf-kjellen-1864-1922.html

– World Bank Data. (2016). Obtenido de http://data.worldbank.org/country/malta

 

Natalia Cosío del Río

Natalia Cosío del Río

Natalia Cosío nace en Madrid en 1995, donde permanece hasta hoy en día y donde realiza todos sus estudios. Actualmente, se encuentra en cuarto curso del doble grado de Derecho y Relaciones Internacionales en la Universidad Pontificia de Comillas, ICADE. Ha completado su formación académica con otras como formación musical, artística y cultural. Apasionada por viajar y conocer mundo, el marketing y el derecho, participa de forma activa como Marketing en el grupo local de ICADE de la asociación de estudiantes de derecho de Europa, ELSA. En cuanto a su futuro, lo tiene claro: ejercer la abogacía en la rama de Civil y poder ayudar a lo que todos somos: personas y sus vidas.
Natalia Cosío del Río

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