La trata de personas: el art. 177 bis del Código penal

La trata de seres humanos, considerada como la esclavitud del S. XXI constituye una violación grave de la dignidad y de la libertad de la persona, siendo una forma de delincuencia que se muestra, por desgracia, demasiado en la actualidad.

Siendo uno de los delitos que mas dinero mueve en el mundo junto con el trafico de drogas y de armas, en España es un tipo de delincuencia que ocupa una de las primeras posiciones en los índices mundiales de demanda de prostitución y de víctimas de trata con fines de explotación sexual. Por desgracia, esta realidad es un problema poco conocido por la opinión pública de nuestro País.

Son muchas las mujeres que se encuentran a nuestra vista, a las que miramos pero no vemos o no queremos ver, cuya presencia nos genera vergüenza… Ese es el problema y uno de los principales retos que tenemos como sociedad, quitarnos esa venda de los ojos que evita que nos sintamos culpables. He aquí de mi humilde contribución…

Cada año más de 4 millones de personas son forzadas a algún tipo de servidumbre, lo que genera una cantidad superior a 5.000 millones de dólares, según datos de Naciones Unidas. 30 millones de mujeres y niñas han sido forzadas a la explotación sexual en los últimos 30 años, dato sorprendente en comparación con los 12 millones de esclavos vendidos entre los siglos XII y XIX que duró el comercio transatlántico, indica el International Centre for the Prevention of Crime (ICPC).

La primera definición de la trata de personas aparece en el Protocolo de las Naciones Unidas para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños – Protocolo de Palermo – el cual la define como la captación, el traslado, el transporte, la acogida o la recepción de una persona utilizando la violencia, amenazas, engaño, rapto, el abuso de poder o abuso de la situación de vulnerabilidad u otros elementos de coacción con el fin de someterla a explotación y lucrarse con su actividad. Este Protocolo lucha contra la trata de personas invocando la protección de las víctimas y una política de prevención, persecución y protección (3P).

A pesar de ser la explotación sexual la forma más conocida de trata de personas existen multitud de víctimas objeto de trata (VTSH), pero éstas no lo son sólo para ser objeto de explotación sexual – que es la mas conocida- sino también de otros tipos de explotación tales como el trabajo forzoso, servidumbre doméstica, mendicidad infantil o extracción de órganos. Por ello no podemos decir que el bien jurídico protegido en el delito de trata de personas sea sólo uno, más bien que en consecuencia de lo expuesto existe una pluralidad de bienes jurídicos afectados como son la libertad sexual, salud física, integridad moral, etc. Todos ellos son bienes jurídicos de carácter individual y que afectan fundamentalmente a la dignidad y a la libertad del sujeto pasivo.

La regulación de la trata de seres humanos en nuestro País ha ido evolucionando hasta llegar a la actual configuración del art. 177 bis del Código Penal, el cual dispone: 

“Será castigado con la pena de cinco a ocho años de prisión como reo de trata de seres humanos el que, sea en territorio español, sea desde España, en tránsito o con destino a ella, empleando violencia, intimidación o engaño, o abusando de una situación de superioridad o de necesidad o de vulnerabilidad de la víctima nacional o extranjera, o mediante la entrega o recepción de pagos o beneficios para lograr el consentimiento de la persona que poseyera el control sobre la víctima, la captare, transportare, trasladare, acogiere, o recibiere, incluido el intercambio o transferencia de control sobre esas personas, con cualquiera de las finalidades siguientes:

La imposición de trabajo o de servicios forzados, la esclavitud o prácticas similares a la esclavitud, a la servidumbre o a la mendicidad.

La explotación sexual, incluyendo la pornografía.

La explotación para realizar actividades delictivas.

La extracción de sus órganos corporales.

La celebración de matrimonios forzados.”

Como vemos, el artículo 177 bis CP, siguiendo los dictados del Derecho internacional, ha estructurado el tipo básico del delito de trata de seres humanos sobre la base de construir la acción típica a través de tres elementos que necesariamente deben concurrir para que el delito se produzca. 

Dos son de carácter objetivo, las conductas o acciones y los medios comisivos que relaciona; y otro subjetivo, la finalidad perseguida: 

  • El primero de los elementos, se refiere a las acciones, conductas a seguir para ser consideradas como, tal refiriéndose a los verbos típicos tales como: “captar, transportar, trasladar, acoger, recibir e intercambiar o transferir el control sobre esas personas”.
  • Respecto a los medios comisivos, es consustancial al concepto de trata la utilización de modos o procedimientos que implican doblegar o anular la voluntad decisoria del sujeto pasivo. Como recoge la STS 5746/2015 “El empleo de cualquiera de estas formas de comisión en la realización de algunas de las conductas típicas es suficiente para integrar el delito. No resulta necesario, y en esto es acogible la propuesta exegética de la Circular 5/2011 FGE, que el medio comisivo persista en todo el proceso movilizador de la víctima. Puede llevarse a cabo cada conducta típica a través de un medio distinto(v.gr. puede captarse con engaño y trasladar o acoger con violencia o abuso de estado de situación de necesidad”.
  • Y referente a la finalidad perseguida, el delito de trata de seres humanos es un delito de tendencia que requiere que se realicen con uno de los fines que señala el propio articulo y que tienen como destino llevar a cabo el aprovechamiento de la persona, en el sentido más mercantil y cosificado de la expresión. A través de la tipificación de estas finalidades se da cabida en nuestro ordenamiento a una lista numerus clausus de fines que el Legislador español incluye dentro del tipo penal. Asimismo, nuestro ordenamiento se ajusta a los parámetros que recoge el Protocolo de Palermo, y son mencionados en los instrumentos internacionales.

Hasta ahora, la forma que más interés ha suscitado es la que persigue la explotación sexual de la víctima y que afecta, por lo general, a mujeres y menores de edad. Sin eludir su extrema gravedad, es imprescindible mencionar también las demás formas de trata de personas, entre las cuales cabe destacar, en especial, la que tiene por finalidad la explotación laboral de la víctima. Precisamente, según la Organización Internacional para las Migraciones, la explotación laboral es a día de hoy la principal causa que promueve la trata de seres humanos.

El artículo 177 bis CP ha optado por describir las modalidades específicas de trata, también de manera alternativa (“con cualquiera de las finalidades”) y en cinco grupos diferenciados. Por ello, basta que se acredite la existencia de uno de dichos fines para que el delito se produzca. La Circular 5/2011 de la Fiscalía General del Estado señala que, si se llegara a acreditar la concurrencia de más de un fin, ello no dará́ lugar a la apreciación de una pluralidad de delitos de trata, por otra parte el delito se consuma sin necesidad de que los tratantes hayan logrado el efectivo cumplimiento de sus propósitos.

El mencionado artículo reconoce que el delito puede cometerse no solo en territorio español, lo que viene a denominarse, trata doméstica; sino también desde España, en tránsito o con destino a ella. Es decir, nuestro propio texto legislativo viene a reconocer el carácter supranacional de esta lacra social, lo que nos hace reflexionar sobre la necesidad de articular mediante la cooperación internacional todos los instrumentos legales y materiales necesarios para evitar la comisión de estos delitos y en segundo lugar proteger y asistir a las víctimas de estos crímenes garantizando el pleno respeto de los derechos humanos.

Resulta también importante la difusión del problema para que en todos los rincones del mundo se tenga conciencia de este delito internacional. Para ello resulta útil una vez mas el recurso del cine, son muchas las películas y documentales cuyo objetivo es reflejar esta problemática mundial tales como Trade Srpski film, Taken, Nina, La Mosca en la ceniza y Trafico humano.

Por otra parte existen campañas de prevención contra la trata de personas existentes en el mundo, tales como la Fundación DNA (DNA Foundation) creada por Demi Moore y Ashton Kuther que tiene como principal objetivo luchar contra la explotación sexual de menores de edad, quienes llevaron a cabo una interesante campaña llamada Real Men Don’t Buy Girls (Los hombres de verdad no compran chicas) y a la que se unieron otras compañías del mundo de la tecnología como Microsoft, Twitter y Facebook.

También resulta muy importante el trabajo en este ámbito de determinadas Entidades religiosas como la Congregación de Religiosas Adoratrices que llevan acabo el “ Proyecto Esperanza” de apoyo integral a las víctimas de la trata de seres humanos con fines de explotación entre otras muchas.

Como diría Montesquieu “ Cualquier injusticia contra una persona representa una amenaza hacia todas las demás”.

Firmado: Marina Manzanares.
Redactado en Derecho & Perspectiva.


Fuentes:

– MIR PUIG, Derecho Penal, Parte General, 2015.

– PATRICIA FERNÁNDEZ DE OLALLA, “Perspectiva de la investigación y persecución del delito de Trata de Seres Humanos: Análisis de la reforma del Art. 177 bis por la LO 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica la LO 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal”. – CGPJ, Marzo 2015.

– Info Derecho Penal.

– LO 1/2015, de 30 de marzo.

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