Registro de la propiedad: ¿cómo funciona la calificación sustitutoria?

El trabajo más notorio de un registrador se denomina calificación registral. En virtud de la misma, el registrador decide si un determinado título que se le ha presentado reúne los requisitos, o por el contrario no lo hace, necesarios para que el derecho correspondiente pase a ser publicado en los libros del Registro.

Naturalmente el registrador en su decisión, que adopta bajo su responsabilidad personal, civil, administrativa y penal, ha de ajustarse a derecho y sus calificaciones, cuando son negativas para el título presentado, están sujetas a los pertinentes recursos como es lógico.

Los registradores están encargados de llevar 3 registros diferentes: el de Propiedad, el Mercantil y el de Bienes Muebles, sin perjuicio de que los que trabajan en oficinas situadas fuera de las poblaciones no consideradas como capitales de provincia en España, lleven a su vez de forma complementaria a sus espaldas la función de liquidadores de impuestos; concretamente de Sucesiones y TPAJD.

Aprovecho la ocasión para dedicarle este artículo a todos esos compañeros que tras finalizar los estudios de Derecho optaron por apostar por el duro camino de la oposición, y en especial a un futuro registrador al que me une algo que se cita en unas pocas palabras pero que significa mucho: una sincera amistad.

La conocida como calificación sustitutoria se introdujo dentro del Derecho Español mediante la Ley 24/2001, al introducir el artículo 19 bis de la Ley Hipotecaria, y posteriormente se vio complementada de forma directa por el Real Decreto 1039/2003.

Dentro de los procedimientos registrales podemos encontrar muchos, pero en cuanto a la calificación sustitutoria, procedimiento (singular) sobre el cual os quiero hablar hoy, es aquel cuya calificación se realiza sobre un documento por un registrador correspondiente a otra demarcación física y jurídica distinta de la suya, a la que no pertenece.

¿Cuándo permite la Ley que dicha calificación pueda darse?

Pues bien, en el supuesto de que transcurra el plazo máximo de despacho y calificación de 15 días hábiles desde la presentación y junto a ello no hubiera tenido lugar la inscripción o suspensión del documento, en cuyo caso el interesado podrá instar del registrador ante quién se presentó el título que la lleve a cabo al pasar o transcurrir 3 días o la aplicación del cuadro de sustituciones (previsto en el artículo 275bis de la Ley Hipotecaria) y a su vez si se diera la circunstancia de que transcurrido el plazo ya dicho de 3 días si el registrador no inscribiera el título entonces a partir de ello el interesado tendrá la opción de poder instar la aplicación de dicho cuadro.

El motivo inicial y fundamental de la creación e introducción ha sido, según al exposición de motivos del anteriormente nombrado Real Decreto 1039/2003, la de agilizar sustancialmente el despacho de documentos para contrarrestar los efectos de exclusividad territorial que pueden “sufrir” los registradores, pudiendo ello derivar en un rigor en la calificación bastante alto, situación poco recomendable.

En cuanto al modus operandi, el registrador que sustituya al titular, dispondrá de un día para hacérselo saber al mismo, sí un día; pudiendo con carácter previo y en orden a esta finalidad solicitar que se le aporte información registral completa, de no existir o ser insuficiente la remitida con el testimonio íntegro del título. Entonces a partir de ahí el registrador sustituido hará constar dicha comunicación y remitirá la información solicitada en el mismo día de su recepción o el siguiente día (que sea hábil) demostrando que se ha ejercido el derecho a solicitar la calificación de los títulos a un registrador de los incluidos en el cuadro de sustituciones.

Tras ello se debe de hacer constar de forma fehaciente la identidad de éste y el Registro del que fuera él el titular. Seguidamente a ello el sustituido adjuntará al sustituto información continuada (durante diez días hábiles) relativa a cualquier nueva circunstancia registral.

Según disposiciones de la Ley Hipotecaria, el registrador sustituto deberá confirmar la calificación negativa o despachar el título en el plazo de diez días hábiles  desde la presentación de la solicitud o desde el suministro de la información por el registrador que haya sido sustituido (titular).

En cuanto a las características intrínsecas del procedimiento, cabe remarcar que el registrador encargado de realizar la calificación sustitutoria será el que resulte del cuadro de sustituciones previsto en el artículo 275 bis de la Ley Hipotecaria y aprobado por resolución de la DGRN de 30 de junio de 2008, y será designado de forma aleatoria (nunca de manera afín a la discrecionalidad) por el Colegio Nacional de Registradores de entre los seis registradores que  conforman el cuadro de cada Registro. Por lo que el nombramiento “a dedo” se hace poco viable ni permisible.

Los demás criterios a los que deberá ajustarse este cuadro de sustituciones son, la forma de proceder, ya que goza de un modo de ejecutarlo rotativo en  las sustituciones y a su vez la obligatoriedad de que el sustituto ejerza sus funciones en una provincia análoga o que limite pero sin poder pertenecer éste a la misma localidad o misma plaza, de ninguna forma.

Con este funcionamiento en la designación lo que se pretende principalmente es propulsar la celeridad en la contestación a la solicitud de la nueva calificación registral, garantizando la independencia absoluta del sustituto y salvaguardando los derechos del solicitante, como a su vez de ciertas presiones o imposiciones del propio registrador que en este caso haya sido sustituido.

Un efecto importante de la solicitud de calificación sustitutoria es la suspensión de los plazos para interponer los recursos judiciales y administrativos, según corresponda.

En cuanto a la calificación, si el registrador sustituto calificara de forma positiva el título; le dirá al registrador sustituido que extienda el asiento solicitado, remitiéndole el texto comprensivo de los términos en que deba practicarse aquel.

Si sucediera o se diera el caso de que el registrador sustituto calificara de forma negativa el título comunicará la desestimación al registrador sustituido y devolverá tras ello este al interesado a los efectos de interposición del recurso frente a la calificación del sustituido ante la Dirección General de los Registros y del Notariado (DGRN), el cual deberá obligatoriamente ajustarse sistemáticamente a los defectos señalados por el sustituido con los que el sustituto hubiera manifestado expresamente su total conformidad.

La inscripción parcial requerirá del consentimiento de los interesados siempre.

¿Pero qué recursos caben para los particulares ante el resultado de la calificación sustitutoria?

En caso de que la calificación sustitutoria sea negativa o confirmatoria de la calificación inicial, el interesado podrá utilizar los recursos administrativo o judicial, pero contra esa calificación inicial y sólo en cuanto a los defectos de la misma con los que el registrador sustituto hubiere mostrado su conformidad.

Firmado: Tristán Enrique Alirangues
Redactor en Derecho & Perspectiva.


Fuentes:

– Real Decreto 1039/2003.

Pildoras Legales.

– BOE.

Notarios y Registradores.

Guías Jurídicas.

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