Secreto profesional periodístico en la era digital

Jaime Fernández Durán – Abogado en Trebia Abogados.

Las nuevas tecnologías de la Información y Comunicación han supuesto una importante revolución en relación a los hábitos comunicativos de la sociedad, al poner a disposición de los ciudadanos las herramientas y medios necesarios para un inmediato y constante intercambio de información a nivel globalizado. En consecuencia, han surgido plataformas digitales (portales de noticias, blogs, revistas online, etc.) mediante las que se ejerce una actividad periodística profesionalizada por personas que se escapan de la figura tradicional del periodista.

El artículo 20.1.d) de la Constitución Española, además de reconocer el derecho a comunicar información veraz a todos los ciudadanos, establece que: ‘La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.’ De este modo, se establece una protección exclusiva para los profesionales, el denominado secreto profesional periodístico, y diferencia entre los ciudadanos que comunican información veraz y los profesionales dedicados a ello.

Pese a la promesa constitucional de desarrollo legal del secreto profesional periodístico, su incursión normativa se ha limitado a meras referencias o reconocimientos del derecho. No obstante, esta ausencia de desarrollo legal no supone impedimento para afirmar indubitadamente que la titularidad del derecho al secreto profesional recogido en el artículo 20.1.d) CE corresponde a los periodistas.

Lo que a simple vista puede parecer una afirmación pacífica se torna complejo al cuestionarse ¿quién tiene la consideración de periodista? ¿Qué requisitos se exigen para ser considerado periodista?

En el antiguo Decreto 744/1967, de 13 de abril, por el que se aprobaba el texto refundido del Estatuto de la Profesión Periodística, se establecían básicamente tres requisitos para ser reconocido como periodista: i) Estar inscrito en el Registro Oficial de Periodistas; ii) Licenciatura en periodismo; iii) Carnet oficial expedido por la Federación Nacional de las Asociaciones de la Prensa de España (FNAP, actualmente sustituida por la FAPE). Sin embargo, esta parte coincide con la profesora Arancha Moretón Toquero al asumir como suprimidos los requisitos contenidos en dicha norma y al afirmar que: ‘Suprimido este sistema con la entrada en vigor de la Constitución por su confrontación con el artículo 20 CE, actualmente ya no se exige la inscripción en el Registro Oficial de Periodistas que gestiona la FAPE, que queda como una inscripción de carácter privado y voluntario, reservada a los licenciados en Periodismo, lo que permite afirmar que, en la actualidad, no hay regulación sobre el acceso a la profesión periodística’ .

Esta ausencia de normativa ha generado un debate histórico sobre la necesidad de titulación o no para tener la condición de periodista, cuestión que ha intentado despejarse con la creación de colegios profesionales de periodistas en distintas Comunidades Autónomas.

Estas leyes de creación de colegios profesionales (Andalucía, País Vasco, La Rioja, etc.) exponen la necesidad de titulación para acceder a la colegiación. Sin embargo, también estipulan la voluntariedad de dicha colegiación y el ámbito territorial autonómico de las leyes, así como reflejan la posibilidad de colegiación por personas no tituladas que hayan ejercido la profesión periodística –aunque establecen un límite para su colegiación desde las correspondientes entradas en vigor-. En este mismo sentido, la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE) ha reconocido el ejercicio de la actividad periodística durante un tiempo no inferior a cinco años, sin necesidad de titulación, como medio válido para tener la consideración de periodista.

De este modo, actualmente no hay regulación sobre el acceso a la profesión periodística y que el adecuado ejercicio de la profesión periodística no requiere necesariamente de una titulación académica.

Lo descrito se torna más complejo cuando se observa que las nuevas tecnologías de la Información y Comunicación han hecho posible el ejercicio de una actividad profesional periodística sin necesidad de depender de una organización, de un medio o de una titulación, pudiendo informar de manera directa, sencilla e inmediata a través de la red. ¿Estarían estos periodistas digitales amparados por el secreto profesional?

En ese sentido, parece adecuado hacer referencia al asunto conocido como ‘Apple vs Does’ en el que la empresa estadounidense Apple demandó a tres portales web (Appleinsider, Thinksecret y Powerpage) por revelar en sendos artículos información sobre un producto que Apple iba a sacar al mercado. La demanda de Apple pretendía, entre otras acciones, la revelación de las fuentes de información.

Pues bien, la Corte Superior del Estado de California, en su sentencia de 26 de mayo de 2006 , falló a favor de los portales de noticias y por la consideración de los redactores de estas publicaciones en línea como periodistas, siendo amparados por el secreto profesional periodístico.

Dicho supuesto afirma que el ejercicio de una actividad profesional periodística a través de la red y sin titulación es una realidad incuestionable, resultando necesaria una regulación adecuada de la profesión periodística que determine criterios de acceso a la profesión, ya que las facilidades puestas a disposición del ciudadano gracias al desarrollo tecnológico comienzan a revelar las deficiencias históricas en la regulación del periodismo.

Firmado: Jaime Fernández Durán.
Abogado en Trebia Abogados.
Colaborador en Derecho & Perspectiva.


Fuentes:

– MORETON TOQUERO, ARANCHA: El secreto profesional de los periodistas. De deber ético a derecho fundamental, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Madrid, año 2012.

– Superior Court of the State of California, county of Santa Clara, Case number 1-05-CV-033341, Statement Facts 4 y 5.

Normativa Citada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

* Copy This Password *

* Type Or Paste Password Here *