Síndrome del latigazo cervical en los accidentes de circulación

Un mínimo despiste conduciendo a baja velocidad en un núcleo urbano o no  respetar de forma adecuada la distancia de seguridad puede producir que dos vehículos tengan un pequeño golpe.

Han sido los accidentes de baja intensidad causa por la que en estos últimos años jueces y aseguradoras han tenido dudas, en este tipo de golpes, la manifestación del dolor es subjetiva cada víctima o lesionado de un accidente tiene una respuesta o reacción.

¿Cuál es realidad el verdadero alcance de la lesión? y por consiguiente ¿Una persona que haya sufrido un accidente de este tipo y sienta dolor puede llegara a tener derecho a indemnización? ¿Por qué se ha convertido en una lesión tan frecuente en los accidentes de circulación? ¿Se está produciendo mala fe por parte del asegurado?

Desde el 1 de enero de 2016 está en vigor en nuestro país el nuevo Baremo de Accidentes de Tráfico, este nuevo baremo ha supuesto un gran cambio en la manera de valorar y objetivar cierto tipo de lesiones.

El latigazo cervical ha sido y sigue siendo una dolencia que cuesta objetivar por parte de los médicos y especialistas, por esta razón ha sido base de investigación para múltiples estudios y artículos.

En primer lugar, ¿Qué es el latigazo cervical?

El esguince cervical o latigazo cervical es una lesión que se produce principalmente por una sucesiva flexión y extensión brusca y excesiva del cuello.

La causa más frecuente de aparición de este tipo de dolencias son los accidentes de coche, normalmente el latigazo cervical está apareciendo en los accidente donde se ha producido un impacto trasero.

También es cierto que este tipo de lesión se hace especialmente frecuente si el golpe se produjo de manera inesperada, lo que ocurre es que cuando no esperamos recibir un golpe nuestra musculatura se encuentra relajada, distendida y no frena ni limita de ningún modo el rango de movimiento, causa principal para este tipo de lesiones.

Entonces, ¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

Los síntomas más habituales, que no los únicos, que siente una persona cuando  sufre un latigazo cervical o una cervicalgia son debilidad muscular, dolores de cabeza y espalda, pudiendo llegar a producir en algunas ocasiones vértigos. Lo normal es que estos síntomas desaparezcan a las pocas semanas del accidente, pero cabe la posibilidad de tener en los casos más graves consecuencias a más largo plazo.

Los médicos indican que además de los ya comentados con anterioridad pueden producirse una gran variedad de síntomas asociados con el esguince cervical, cuya gravedad puede ir desde los muy leves en los que no existen prácticamente alteraciones ni molestias, hasta los muy severos, con serias lesiones neurológicas y estructurales.

La dificultad para valorar este tipo de lesiones surge porque en la mayor parte de los grados en los que se puede presentar este tipo de lesión el único referente hipotéticamente objetivo con el que cuentan los médicos es la manifestación que pueda hacerles el lesionado en orden a los síntomas que pueden detectar.

Esta limitación a la hora de valorar este tipo de lesiones ha estado produciendo, hasta la entrada en vigor de Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación, que se produzcan numerosos casos de simulación o exageración de las lesiones situación que las compañías de seguros quieren limitar.

Debemos traer a colación una investigación realizada por la Asociación Empresarial del Seguro (UNESPA), la cual congrega a más del 80% de las compañías aseguradoras que operan en España, que ha revelado que a lo largo del año 2015 fueron reportadas cerca de 306.000 reclamaciones fraudulentas en el sector del seguro.

Esto quiere decir que, casi 1 de cada 150 personas al menos intentó defraudar a su compañía de seguros en España.

Analizando de una forma más precisa estos resultados podemos llegar a la conclusión de que en el caso de que todas estas reclamaciones se hubieran materializado, habrían supuesto un desembolso de 550 millones de euros para las entidades aseguradoras, 290 de los cuales habrían ido a parar al sector del automóvil, lo cual implica un 53% del importe total reclamado.

accidenteApoyando este estudio es numerosa la jurisprudencia que está detectando que resulta muy frecuente la aparición del denominado Latigazo Cervical en los accidentes de tráfico, entre ellas destacar la Sentencia de la Audiencia Provincial de A Coruña, Sec. 4.ª, 363/2010, de 23 de julio donde no resulta probado que el latigazo cervical obedezca al siniestro de autos. Otra Sentencia que me gustaría señalar es de la Audiencia Provincial de Palencia, Sección 1. ª, 9/2009, de 15 de enero donde no puede establecerse nexo de causalidad entre los hechos enjuiciados y la cervicalgia diagnosticada tras acudir al médico 26 días después del accidente.

¿Se está produciendo en algunas ocasiones mala fe del asegurado?

Para poder responder a esta pregunta debemos analizar cuáles son los procedimientos por los cuales se relaciona que una determinada lesión es consecuencia de un golpe o accidente de tráfico en especial.

Las primeras preguntas a las que hay que dar respuesta para saber si una lesión es consecuencia de un siniestro es si ¿existe daño corporal?, si la respuesta es afirmativa deberemos responder si  ¿puede resultar desproporcionado al tipo de colisión?

Para responder a esta última pregunta va a ser necesario conocer entre otras cosas el tipo de colisión que se produjo y el estado y la masa de los vehículos implicados. Además de poder acreditar que existe un nexo de causalidad entre el accidente y  la lesión.

¿Cómo evitar este tipo de accidentes y lesiones?

Aunque es cierto que en ocasiones resulta imposible evitar este tipo de accidentes y de lesiones, no es menos cierto que existen una serie de indicaciones y consejos que debemos seguir para evitar las consecuencias de los mismos:

-Comprobar que la altura del reposacabezas esté en línea con la parte superior de la cabeza.

-Ajustar el respaldo del asiento antes de iniciar la marcha para que el reposacabezas quede lo más cerca posible de la cabeza pero sin que ésta se apoye o situar el respaldo lo más vertical posible y no separar la espalda de él.

-Es imprescindible estar atento al retrovisor y a las circunstancias que se van produciendo para poder anticiparse a un posible alcance trasero y tensar el cuerpo ante un posible choque.

-Respetar las normas de circulación de la misma forma que respetar la distancia de seguridad con el vehículo que nos precede puede ayudarnos en el caso de que frene o modifique su velocidad de manera sorpresiva.

-Es importante que revises tu vehículo con asiduidad, además de conocer la capacidad de reacción y las posibilidades del mismo en carretera, esto te permitirá salvar mejor cualquier obstáculo.

Ana García Nieto

Colaboradora Permanente en Derecho & Perspectiva


Fuentes:

  • Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación.

Más Información:

  • “El fraude al seguro por el síndrome del latigazo cervical en los accidentes de circulación”. de Dios, Miguel Ángel. Artículos doctrinales conocimiento Noticias Jurídicas.
  • “El cuponazo cervical”. Guimerá Ferrer-Sama, Roberto. Codirector de Sepín Tráfico. Abogado. Artículo web Editorial Sepín.
  • “Epidemiología y problemática médico forense del síndrome de latigazo cervical en España.” P.M. Garamendi y M.I. Landa. Cuadernos de Medicina Forense versión impresa ISSN 1135-7606.
  • Sentencia Audiencia Provincial de Valencia 706/2013 de 23 de octubre de 2013.
  • Sentencia Audiencia Provincial Barcelona 577/2010 de 27 de septiembre de 2010.
  • Sentencia Audiencia Provincial de Palencia, Sec. 1. ª, 9/2009, de 15 de enero de 2009.
  • Sentencia de la Audiencia Provincial de A Coruña, Sec. 4.ª, 363/2010, de 23 de julio de 2010.

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