“Startups”, pequeñas que dan la talla

En los tiempos que corren, seguramente ya habrán escuchado en diferentes entornos el término “startup”. Dichas “startup” son empresas formadas por personas con una gran capacidad de adaptarse al cambio (esa raza de superhéroes llamada “emprendedores”) y que se dedican a desarrollar productos o servicios, de gran innovación y altamente deseados o requeridos por el mercado, cuya comercialización y diseño están orientados completamente al cliente. 

Estas pequeñas empresas han conseguido abrirse camino a codazos durante la crisis, en España y en muchas otras partes del mundo. En nuestro país, durante esos años oscuros, las pequeñas empresas innovadoras fueron señaladas y conmemoradas como la salvación de una España lastrada por un sistema productivo obsoleto y una tradición empresarial con base decimonónica. No obstante, la cultura del emprendimiento está evolucionando y en este artículo analizaré cómo es esa evolución en España ¿Me acompañan?

Durante el inicio de la crisis, el miedo al fracaso era muy grande (en 2005, el 72% de los emprendedores veía el miedo al fracaso como el principal obstáculo a la hora de emprender) y aun así, ante la necesidad, muchas personas se lanzaron a montar nuevos negocios. En 2012, en el punto álgido de la recesión económica, el 12% de los españoles esperaba emprender en los tres años sucesivos (conforme al informe elaborado por Global Entrepreneurship Monitor – GEM -) y sin embargo, en 2015, esa cifra se redujo al 6,1%. Pese a ese enfriamiento se esconde una buena noticia. El entusiasmo desordenado de los primeros años ha dado paso a una nueva fase: el sector está madurando. Entre los emprendedores que quedan y los nuevos que se incorporan, el sector ha ido ganando progresivamente experiencia y profesionalidad. Las más de 2500 “startups” españolas, alimentadas con talento nacional formado en los grandes centros de innovación en el extranjero, han forjado en ciertos casos auténticas historias de éxito como Cabify (empresa de movilidad urbana, con presencia en América Latina y otros países de Europa, que ofrece servicios de transporte con coche privado y chófer).

Este sector es plenamente consciente de que queda mucho para ponerse al nivel de los grandes. “El sector está en la adolescencia”, afirma Javier Ulecia, presidente de la Asociación Española de Capital, Crecimiento e Inversión (ASCRI). “ Está madurando, es cierto, pero aún le queda mucho para la madurez”. Aun así, estas pequeñas aspirantes tienen claro que ponerse al nivel de las grandes es posible y saben cuáles son los obstáculos a superar para lograrlo. En concreto, hablaré sobre las dos barreras más difíciles a las que tienen que enfrentarse: la falta de capital y la legislación.

 

MÁS CAPITAL

El precio del alquiler, los costes de actividad, la economía sumergida y la cuantía de la cuota de autónomo son tan solo unos de los muchos problemas financieros a los que hay que hacer frente a la hora de embarcarse en un nuevo proyecto. La falta de respaldo financiero se corona como el campeón absoluto por décimo año consecutivo (por informe de GEM España) en el ranking de los obstáculos al emprendimiento. “Es como si se esperara que surgiera Silicon Valley con muchísimo menos dinero”, explica Izanami Martínez, delegada de Doctor24 y presidenta de la Asociación Española de Startups. La verdad es que no va desencaminada, ya que en España hay una tercera parte de la inversión en “venture capital” (orientado a las primeras fases de desarrollo de empresas) que hay en Francia ¡Y tan solo una quinta parte de la que hay en Reino Unido!

No obstante, también es cierto que gracias a unos tipos de interés históricamente bajos, el capital disponible está creciendo. Según ASCRI, la inversión de “venture capital” en 2015 llegó a los 659 millones de euros, un 83% más que el año pasado, y gran parte de ese impulso viene del “venture capital” extranjero, que creció un 153% el año pasado. Un gran ejemplo de esto fue la inversión que hizo Rakuten en la empresa Cabify. En abril de este mismo año, esta “startup” española recibió 120 millones de euros del grupo japonés (recibiendo más de un tercio de las acciones de la sociedad).

Respecto a la inversión nacional, a pesar de que algunas entidades financieras hayan empezado a crear unidades específicas para el sector y están haciendo llamamientos públicos para financiar proyectos de emprendimiento interesantes, la banca, la más tradicional fuente de financiación corporativa, sigue sin tener un papel relevante. Los bancos no se la juegan y muchos emprendedores terminan tirando de la tarjeta de crédito de familiares y amigos. Entonces se plantea la cuestión: ¿De qué manera consigue dinero un emprendedor a día de hoy? Lo consiguen (principalmente) por inversión colaborativa (“crowdfunding”), que consiste en un grupo de personas que creen en un proyecto y ponen en común capital, conocimientos y trabajo para sacarlo adelante. “La inversión colaborativa está creciendo de forma bastante sólida”, afirma David Heras, director general de la consultora Hiscox.

 

LEGISLACIÓN

No es solo cuestión de la financiación. El sector también es muy crítico en relación a la legislación en vigor. Para estos emprendedores; la legislación empresarial, laboral y tributaria está pensada para otra generación de compañías y no está adaptada a los problemas específicos de las empresas innovadoras. “Durante sus primeros años, las startups se dedican sobre todo a la I+D. En consecuencia, tienen gastos muy fuertes y muy pocos ingresos, un período al que los americanos llaman el Valle de la Muerte”, apunta Javier Megias. Y es que, en circunstancias así, achacar la culpa del fracaso a que hay poca cultura del riesgo no es profesional: es necesario derribar barreras y promover incentivos.

“Según el perfil de la empresa, se pueden estar generando gastos durante meses o incluso años sin generar ingresos”, remarcha Pelayo Puerta, consejero delegado de Wehey. “Los trámites legales e impuestos son lentos y demasiado costosos, sobre todo al principio. En estas circunstancias, hay empresas que tratan de evitar dar de alta en la Seguridad Social y de incluso crear legalmente la propia empresa”.

Megias señala que una de las cosas que hacen más daño es la actual regulación de opciones sobre las acciones, las “stock options”. Uno de los retos de los primeros años de las empresas innovadoras es cómo incorporar el mejor talento posible sin tener dinero para un salario competitivo. La solución parecía haberse encontrado en hacer a la persona en cuestión partícipe del éxito entregándole participaciones de la empresa. 

No obstante, nos encontramos aquí con otra problemática, y es que las cargas fiscales son brutales. Imagínense que de una “startup” que vale un millón de euros, os ceden el 20% de la misma como empleados y en consecuencia, tenéis que tributar esos 200.000€ como si os lo estuvieran dando en efectivo cuando la empresa ni siquiera está cotizada y, por tanto, no hay forma de dar liquidez a ese 20%. Una barbaridad.

“Lo que nos mata es que las empresas tienen que enfrentarse con muchas regulaciones y mucho papeleo. Por ello, hay que trabajar por una regulación más inteligente, reducir y simplificar los procedimientos” afirma Carlos Moedas, Comisario europeo de investigación, ciencia e innovación. Achaca los problemas del sector no a la falta del espíritu emprendedor o a de la cultura de riesgo, sino a una falta de incentivos. De hecho, afirma que ser empresario en EE.UU. es más fácil que en la UE porque allí los riesgos y los problemas con los que tienen que lidiar son mucho menores. Carlos, durante su trabajo con la Ley de quiebras del Gobierno portugués, se dio cuenta de que el fracaso de un empresario puede llegarse a arrastrarse durante muchos años. Eso, teniendo en cuenta que 9 de cada 10 proyectos fracasan, es traumático. Deben crearse leyes que permitan a los emprendedores liquidar su empresa sin grandes dolores de cabeza y además dejarle mirar de nuevo hacia delante. “Esos incentivos… son los que modelan la cultura” afirma Moedas.

Y esa, queridos lectores, es la realidad en la que nos encontramos. Estos pequeños empresarios se encuentran en una guerra en la que el enemigo les  tiene rodeado por todos los flancos, pero la retirada no es una opción (o al menos, es una opción peor, ya que las deudas les perseguirán como fantasmas del pasado). Conforme al informe de la Dirección General de la Industra y la Pequeña y Mediana Empresa de 2015, si en España el 99,9% de las empresa son de este tipo (99,3% si nos ponemos exquisitos) y además generan más de la mitad de los puestos de trabajo existentes, no contemplar una legislación que apoye lo suficiente a estas iniciativas es como tener un río lleno de oro y tratar de extraerlo usando un colador: se desperdicia todo su potencial. Es cierto que la Ley 14/2013 introduce medidas paliativas como la tarifa plana para autónomos, el criterio de la “segunda oportunidad” y el visado, pero aun es necesario apoyar más al pequeño emprendedor porque, ya lo decía Winston Churchill, “el éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse”. 

 

Firmado: Alejandro Martínez Santiago
Colaborador Permanente de Derecho & Perspectiva.

 


Fuentes:

– NEGOCIOS (EL PAÍS): “El fin de la infancia del emprendimiento español” por Thiago Ferrer.

– SHOPIFY: “Hablemos sobre startups” por Jannelle Pierce. https://es.shopify.com/blog/14934065-hablemos-sobre-startups-que-son-sus-caracteristicas-e-importancia

– EL ESPAÑOL: “Rakuten entra a lo grande en Cabify con una inversión de más de 100 millones de euros” por Rubén J. Lapetra.

http://www.elespanol.com/economia/20160420/118738186_0.html

– EL ECONOMISTA : “Los principales obstáculos que se encuentran los emprendedores”.

http://www.eleconomista.es/emprendedores-pymes/noticias/6521816/03/15/Los-principales-obstaculos-que-se-encuentran-los-emprendedores-en-su-negocio.html

– INFOAUTÓNOMOS:  “Ley de fomento del trabajo autónomo: las 10 medidas clave” por Javier Santos Pascualena.

– IPYME: Informe de 2015 de la Dirección General de la Industria y la Pequeña y Mediana Empresa sobre el “Retrato de las PYMES de 2015”. http://www.ipyme.org/publicaciones/retrato_pyme_2015.pdf

Derecho & Perspectiva

Derecho & Perspectiva

Derecho & Perspectiva es una página web de jóvenes abogados y estudiantes de Derecho que quieren aportar su punto de vista a la comunidad jurídica.
Derecho & Perspectiva

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

* Copy This Password *

* Type Or Paste Password Here *