Uniones civiles y matrimonio: una comparación entre Italia y España

**Comparado – España e Italia.

La cuestión de la aprobación de las uniones civiles para las parejas homosexuales ha suscitado en Italia cierto revuelo. Importante, en casos como ésto, es confrontarse con otras realidades jurídicas, aprovechando la oportunidad para mejorar y crecer a nivel institucional y cultural. Aquí van unas reflexiones sobre el tema del principio de igualdad a través del análisis del instituto del matrimonio en España y de las uniones civiles en Italia.

El 30 de junio de 2005 el Parlamento español modificaba el Código Civil en las disposiciones relativas al matrimonio, el 3 de julio del mismo año el matrimonio entre personas del mismo sexo estaba ya contemplado por la Ley (n. 13/2005). Once años más tarde, el 20 de mayo de 2016, el Parlamento italiano aprobó con Ley n. 76 el precedente diseño de ley “Reglamentación de las uniones civiles entre personas del mismo sexo y disciplina sobre la convivencia” (ddl Cirinnà).

Quizá ese mismo día el “principio de igualdad” ha brindado al “mejor tarde que nunca”. Y esto sí, hay que admitirlo, en el contexto europeo Italia ha llegado un pelín tarde en reconocer este principio a través de la legalización de las uniones civiles entre personas del mismo sexo. Aprovechando la ola emotiva del momento muchos se han decantado por el lema obamiano “love is love”, no considerando algunos aspectos de la reforma que marcan unas cuantas diferencias a nivel jurídico que merece la pena evidenciar. 

Ahora bien, desde un enfoque puramente jurídico Unión civil no es Matrimonio. Nos encontramos delante de una discrimanción semántica que marca, de hecho, una diferencia de interpretación del principio de igualdad mucho más profunda de lo que parece, y en este caso el significado último de las palabras juega un papel fundamental.

En Europa hay muchos ejemplos de como al final se haya llegado a la legalización de las parejas del mismo sexo (véase Francia, Alemania, Holanda, Finlandia, Gran Bretaña y Suecia), nuestro análisis se reducirá a la comparación de la interpretación de este reconocimiento entre España e Italia.

España ha sido una de las naciones europeas pionieras en la equiparación del matrimonio entre personas del mismo sexo al de las personas sexo distinto. Una equiparación de hecho y de derecho. El mismo Código Civil, así reformado, en su art. 44 establece que “El matrimono tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente sexo”. Esto es comprensivo también de adopción, herencia y convivencia. El aspecto semántica y jurídicamente relevante consiste en que la modificación del art. 44 por la Ley 13/2005 ha significado una profunda y paralela modificación de la concepción socio-jurídica del instituto del matrimonio mismo, superando la concepción tradicional de la diferencia de sexos como uno de los requisitos “sine qua non” para el reconocimiento de la Institución matrimonial.

A la luz de estas consideraciones hay que preguntarse: ¿Cuál es el objetivo último de estas reformas jurídicas? Si la respuesta es respetar el principio de igualdad entre las personas y garantizarles los mismos derechos y deberes, en Italia algo ha fallado.

En España la Constitución clasifica jurídica e indistintamente las uniones entre parejas heterosexuales y homosexuales como matrimonio; en Italia, en cambio, se acaban de legalizar las uniones civiles entre personas del mismo sexo, calificadas más bien como “relaciones sociales específicas”.

Lo que está pasando es algo peculiar y curioso que a primera vista no llama la atención de la mayoría. Es decir, en España la utilización de la palabra “matrimonio” favorece aquella equiparación socio-jurídica entre las personas; en Italia, paradójicamente, la introducción de esta nueva institución de Derecho Público acaba por remarcar aún más la diferencia entre el matrimonio y las uniones civiles, y consecuentemente entre las personas heterosexuales y las homosexuales. Más bien, el matrimonio para los heterosexuales y las uniones civiles para los homosexuales.

Esta diferencia coge su fuerza de la interpretación conjunta de los artículos 2 y 29 de la Constitución italiana (“CI”) que establecen que “La República reconoce y garantiza los derechos inviolables del hombre, ora como individuo, ora en el seno de las formaciones sociales donde aquél desarrolla su personalidad, y exige el cumplimiento de los deberes inexcusables de solidaridad política, económica y social” (art.2), y “La República reconoce los derechos de la familia como sociedad natural basada en el matrimonio. El matrimonio se regirá sobre la base de la igualdad moral y jurídica de los cónyuges, con los límites establecidos por la ley en garantía de la unidad de la familia.” (art.29). De la lectura conjunta de estos dos artículos junto al texto de la Ley n. 76/2016 surge una contradición interna basada en la locución “relaciones sociales específicas”. Específico, es, por definición, algo  determinado, restringido a un caso singolo o a un solo tipo.

En conclusión, yendo al extremo, de la unión civil no derivará nunca una familia en cuanto no basada en el matrimonio, sino sólo dará lugar a una mera específica formación social, cuyo fin y finalidades quedan poco claros.

Más cosas. Las principales diferencias entre las uniones civiles y el matrimonio consisten en:

  • La  imposibilidad por una de las partes de adoptar el hijo biológico del cónyuge;
  • la no obligación de fidelidad, y
  • la no previsión de la agravante en caso de asesinato del cónyuge.

Las tres eran en principio previstas y luego quitadas en el proyecto definitivo presentado y aprobado por el Parlamento italiano; permanece, sin embargo, la obligación de asistencia moral y material y a la convivencia.

De aquí llegamos a otro tipo de discrimnación muy sutil y al mismo tiempo fundamental que hace de manera que el principio de igualdad establecido por el art. 3 de la CI no sea totalmente respetado tampoco esta vez. Muchas críticas se han movido en el sentido de que, según muchos jurístas, la ley es discriminatoria ya que consiente la bigamia a las personas homosexuales y no prevé la agravante en caso de asesinato del cónyuge (agravante prevista en el matrimonio).unioni-civili-disabili

Por último, en relación a la cuestión de la “step-chil adoption”, es decir la imposibilidad de adoptar el hijo biológico de la pareja, se nota una cierta abertura en el art. 3 de la nueva Ley donde se estabece que “queda previsto y consentido en materia de adopciones por la normas vigentes”, de manera que tocará a los jueces tener que pronunicarse caso por caso sobre el tema de las adociones para las parejas homosexuales.

Determinante, desde luego, ha sido la jurisprudencia de la Corte Europea de los derechos humanos que ha reconocido constantemente a lo largo de los años la equiparación del concepto de vida familiar para las familias compuestas tanto por padres heterosexuales como por padres homosexuales.

De hecho los jueces de Estrasburgo han evidenciado que el verdadero punto a tener en cuenta en la evaluación del mejor interés para el niño serán las calidades personales y la actitud a educar de los aspirantes padres, y no la orientación sexual. En este sentido se nota una cierta abertura por parte de la jurisprudencia italiana al hablar del superior interés del menor en los casos de adopción en favor del conviviente homosexual del padre del adoptando (según se establece por la ley n. 184/1983). Dicho reconocimiento, aunque encuadrado en los límites de la ley sobre las adopciones en casos especiales, garantiza al menor hijo de una familia homoparental, un reconocimiento a nivel legislativo que en ausencia de legislación, no tendría. Por lo tanto, es posible afirmar que el ordenamiento italiano mantiene una tutela, aunque residual, de la posición de los hijos de las parejas homoparentales.

Firmado: Cinzia Savarino
Colaboradora Permanente en Derecho & Perspectiva


Fuentes:

  • El matrimonio entre personas del mismo sexo en la legislación española y en el derecho internacional privado, por Mª de los Reyes Acebal Pérez y Mª Ángeles Serrano, en Noticias Jurídicas n.7/2014
  • Matrimonio entre personas del mismo sexo y Tribunal Constitucional: un ensayo sobre la constitucionaidad del primero en la actuación del segundo, por  Francisco Javier Matia Portilla, en Revista General de Derecho Constitucional n.15/2012
  • Unioni civili: la nuova legge nel dettaglio, por Rocco Greco, en www.filodiritto.com
  • Ley n. 184 de 1983, Derecho del menor a tener una familia publicada en el B.O. italiano del 17 de mayo de 1983 n. 133, S.O

Imagen:

  • https://www.disabili.com/legge-e-fisco/articoli-legge-e-fisco/ddl-unioni-civili-e-persone-con-disabilita

Cinzia Savarino

Colaboradora Permanente en Derecho & Perspectiva

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