Vuelve Schengen, vuelve la normalidad

La Comisión europea acaba de renovar por última vez el permiso a mantener ciertos controles especiales en las fronteras de Austria, Alemania, Dinamarca, Suecia y Noruega durante otros seis (6) meses, en vista de la vuelta al normal funcionamiento del Convenio de Schengen el próximo 2 de noviembre.

epa04505610 A view of Schengen's sign in the village of Schengen, Luxembourg, 14 October 2014. EPA/NICOLAS BOUVY

Dimitris Avramopoulos, comisario de inmigración, ha declarado en sala de prensa: “Ya es el momento de volver gradualmente a un sistema Schengen que funcione y hoy hemos dado los primeros pasos que había que dar”, sugiriendo además que a los controles especiales se añadan controles de policía en proporción al territorio. La Comisión afirma que “se han dado pasos importantes con el fin de mejorar los controles en las fronteras externas de la UE y para limitar la inmigración irregular en los últimos meses”, de hecho tras el plan de acción firmado entre la Unión Europea (en adelante “UE“) y Turquía el año pasado “las llegadas irregulares a Grecia han disminuido cerca del 97%”.

Parece pues que la situación de emergencia se ha acabado, y el mantenimiento de los controles en las fronteras interiores ya no es justificable según Bruselas, que propone de todas formas una salida gradual del estado de emergencia.“A pesar de los progresos, las condiciones de vuelta a Schengen, que permitirían quitar los controles en las fronteras interiores, a día de hoy todavía no son plenamente aplicables, y los Estados Schengen en cuestión siguen expuestos a riesgos con respecto a los tráficos secundarios irregulares”, reconoce al mismo tiempo la Comisión que muestra preocupación en relación a la situación griega que ve, por un lado, el aumento constante de las solicitudes de asilo y la des localización, y, por otro, ve cada día más urgente la necesidad de garantizar la movilidad de los migrantes en aplicación del Reglamento de Dublin (R. n. 604 de 2013). Además “no hay que olvidar los esfuerzos que quedan todavía por hacer para garantizar que la Guardia costera europea pueda decirse plenamente operativa”.

En seis (6) meses, según afirma Bruselas, la situación actual cambiará a mejor, por eso los Estados están obligados a cambiar gradualmente su manera de actuar, introduciendo controles de policía y aumentando la cooperación transfronteriza entre las fuerzas armadas (aumentando los controles en los trenes trans-nacionales, el intercambio de informaciones y analizando los riesgos comunes).

¿Qué es lo que pasó exactamente hace un año?

Cinco países del espacio Schengen, afectados directamente por el problema de los controles policiales en las fronteras y alertados por el precario equilibrio internacional, se han valido de la posibilidad, prevista en los tratados sobre el funcionamiento de la libre circulación en el espacio Schengen, de introducir ciertos tipos de controles en caso de circunstancias excepcionales que pueden poner en peligro la seguridad nacional. Está previsto que este tipo de controles puedan re-introducirse durante períodos de hasta seis (6) meses y puedan renovarse por un máximo de dos (2) años.

¿Por qué se habla de “re-introducción”?

Porque con el entrada en vigor del Espacio Schengen, los controles internos en las fronteras se han abolido, no obstante el Tratado prevé que en situaciones de especial riesgo para la seguridad nacional de un país éstos se autoricen con fines de protección internacional. En los primeros seis (6) meses son los Gobiernos nacionales los encargados de actuar, limitándose a informar el ejecutivo comunitario de la decisiones tomadas y entregar un informe completo de las actividades desarrolladas. Después de los primeros seis (6) meses, para seguir manteniendo “cerradas” las fronteras es necesario plantear la cuestión ante Bruselas, que dará su aprobación tras una evaluación de la situación específica. Si la evaluación da un resultado negativo, los controles tendrán que cesar. Éste no ha sido el caso de Austria, Alemania, Dinamarca, Suecia y Noruega, a los que hasta ahora la Comisión ha reconocido el carácter excepcional de su situación.

A pesar de todo esto, permanecen las preocupaciones para los tráficos secundarios de migrantes. Los primeros controles se autorizaron por la Comisión el 12 de mayo de 2016, en especial se re-establecieron los controles en las fronteras entre Austria y Hungría, Austria y Alemania, Alemania y Dinamarca, y en las rutas portuarias Alemania-Dinamarca, Suecia-Dinamarca (el puente de Oresund que colega Suecia a Copenhage), Noruega-Suecia, Noruega-Dinamarca y Noruega-Alemania.

Sigue siendo elevado el número de personas que, una vez en Grecia, tratan de ir a otro Estado del espacio Schengen, por eso la Comisión hace hincapié sobre la necesidad de acelerar la gestión de las solicitudes de asilo y la re-localización.

Para hacer que se vuelva a la normalidad dentro de seis (6) meses, la Comisión Europea exhorta a los Estados del espacio Schengen para que hagan un uso más eficaz de los controles de policía. Esto significa limitar el número de los controles a cuando sea estrictamente necesario y, en cambio, actuar favoreciendo la cooperación de las fuerzas de policía. Lo que nos queda es esperar.

Firmado: Cinzia Savarino
Colaboradora Permanente en Derecho & Perspectiva


Fuentes:

  • El espacio Schengen, https://ec.europa.eu/home-affairs/sites/homeaffairs/files/e-library/docs/schengen_brochure/schengen_brochure_dr3111126_es.pdf
  • Reglamento de Dublin, http://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/ALL/?uri=CELEX%3A32013R0604

Cinzia Savarino

Colaboradora Permanente en Derecho & Perspectiva

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